El automóvil europeo asiste a la salida de sus grandes ejecutivos

Industria

Fuga de cerebros del automóvil europeo: ofertas astronómicas y la crisis del sector aceleran la salida de directivos

La marcha de Recasens de Renault con dirección a Indra saca a la luz los problemas del automóvil europeo, incapaz de retener a sus mejores ejecutivos

Carlos Tavares, Wayne Griffiths, Luca de Meo, Josep María Recasens… La lista de grandes directivos que han abandonado el sector del automóvil europeo va creciendo por momentos. Una pérdida irreparable para el automóvil europeo.

Ejecutivos en plena madurez y con mando en plaza que por uno u otro motivo están saliendo de la mayores compañías del sector europeo en una verdadera fuga de cerebros de consecuencias impredecibles.

Pierde el automóvil

El último en sumarse a la lista ha sido Josep María Recasens, que habría aceptado la oferta para hacerse cargo de Indra como consejero delegado abandonando así no solo la dirección de Renault (es el segundo de a bordo tras François Provost), sino también la presidencia de Anfac, un cargo casi honorífico que había convertido en ejecutivo al forzar al Gobierno a firmar y poner en marcha el Plan Auto España 2030.

Recasens logró que Pedro Sánchez presentara su plan de apoyo al automóvilFernando Calvo

Este plan se queda ahora huérfano de padre, al igual que Renault, que pierde a uno de sus principales valores, un directivo con más de 20 años de experiencia que fue muy cercano a Luca de Meo en Seat, tanto que se lo llevó a la firma del rombo y ahora estaba al frente de la estrategia mundial de Renault además del mercado español.

Mano derecha de Luca de Meo

Todavía hay muchas incógnitas, pero parece que las condiciones económicas puestas por Indra encima de la mesa, que son las que dejó José Vicente de los Mozos aprobadas para él mismo mientras era consejero delegado, incluían unos ingresos de entre 4 y 5 millones de euros por año, cifras inalcanzables para cualquier empresa del sector del automóvil en la actualidad.

Luca de Meo junto a Recasens, Sánchez y el ministro Hereu

Su salida de Renault abre un período de incertidumbre tanto para la propia Renault, al frente de la cual sigue François Provost, como para la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles (Anfac), pues como hemos dicho Recasens había realizado un excelente trabajo y ahora estaba en plena presentación del Plan Auto 2030 por diferentes capitales españolas para forzar el Ejecutivo a mover ficha y dotarla de fondos.

Su espina clavada

La salida más o menos voluntaria de otros directivos del sector como Griffiths, Tavares o De Meo saca a la luz la debilidad del automóvil europeo, que no pasa por su mejor momento encorsetado por la burocracia de Bruselas, que habría reducido su beneficio al mínimo y por la presión de las marcas chinas que están reventando el sector tanto por precio como por la calidad de sus productos.

A estos nombres habría que sumar también otros como Jean Philippe Imparato, que en su momento renunció hacerse cargo de la dirección del grupo Stellantis aunque siga ligado al grupo.

La apuesta de Recasens no es sencilla, pues cambia su posición privilegiada en Renault por Indra, una empresa en un sector al auge como es el de la defensa, pero profundamente politizada, pues los altos cargos en esta empresa en concreto suelen estar designados a dedo y suelen cambiar a la vez que los gobiernos.