Afortunadamente la imagen es solo una recreación, las fábricas españolas están hoy a tope

Industria

El automóvil español se queda huérfano: el plan más ambicioso de la historia del sector pierde a su mayor impulsor

La marcha de Recasens del sector deja sobre la mesa la mejor hoja de ruta que ha tenido en su historia, pero sin fondos corre el riesgo de ser papel mojado: así es el Plan Auto España 2030

El automóvil ha sido un sector estratégico para España desde los años 70. Las ventajas que ha ofrecido tradicionalmente nuestro país a los fabricantes para la producción de automóviles nos han convertido en epicentro europeo del sector y referencia mundial. No en vano España es el segundo fabricante de coches europeo por volumen y ha llegado a ser el octavo mundial, aunque ahora sea el noveno.

El año 2000 marcó el récord absoluto de producción con 3.032.874 automóviles; los 3 millones se convirtieron en una frontera que el sector ha logrado cruzar también en 2003 y 2004, cayendo por debajo de los 2 millones en 2012, como consecuencia de la gran crisis.

De los dos a los tres millones

Ese mismo año, con José Manuel Machado (presidente de Ford) al frente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), el sector ponía en marcha el Plan 3 Millones para recuperar protagonismo en el automóvil mundial, lo que nos serviría para fabricar 2.885.922 coches en 2016, récord absoluto de la España posterior a la gran crisis.

Pedro Sánchez durante la presentación del plan a los medios en diciembre de 2025

A finales del año pasado, Josep María Recasens, responsable de Renault en España y presidente de Anfac, lanzaba el Plan España Auto 2030, una hoja de ruta para el automóvil español que debería permitir al sector mantenerse a la vanguardia del automóvil mundial; algunos incluso llegaron a interpretar que España podría competir con Alemania, líder europeo que produce más de 4 millones de coches al año.

A por Alemania

El Plan Auto 2030 fue obra personal de Recasens, al que dedicó muchas horas y desvelos, una apuesta casi personal en la que contó con la complicidad del ministro Hereu, también un firme defensor de la industria española del automóvil.

Tal y como el propio Recasens lo bautizó, se trata de un plan «integral, aguas arriba y aguas abajo», que toca toda la escala de valor del automóvil español, un plan destinado a meter a España en la dimensión del coche eléctrico produciendo millones de coches eléctricos y de baterías cada año, algo imprescindible para que el ecosistema del automóvil español siga siendo lo que es.

El plan contempla ayudas a la compra de eléctricos

El Plan trata la industria del automóvil desde la extracción de los minerales necesarios para la fabricación de baterías en origen hasta la venta y el achatarramiento del automóvil, con cuatro grandes ejes que son la industria, el mercado, la innovación y la creación de órganos de gobernanza y control para el mismo.

El OK de Pedro Sánchez

El plan fue presentado el pasado 3 de diciembre con la presencia de Pedro Sánchez y, aunque fue respaldado por todo el sector del automóvil nacional sin fisuras, las primeras críticas comenzaron a surgir porque no llegaba acompañado de acciones concretas ni de medidas de ayuda al sector por un motivo muy sencillo: el Gobierno no lo dotó de presupuesto.

Sin presupuestos y atado de pies y manos, el Gobierno no cumplió con su parte, pues en el apartado de ayudas a la compra de coches eléctricos solo dispuso 400 millones de euros, una cantidad que no cubriría ni las necesidades del primer trimestre.

Así, el Plan se convierte en una mera declaración de intenciones sin capacidad de influir sobre el automóvil español, papel mojado que ahora además se queda sin su principal impulsor, pues Recasens ha confirmado su salida de Renault y ANFAC para ir a Indra; puede naufragar a la deriva.

El Plan Auto+ sigue sin concretarse en ayudas directas

En el aire siguen los miles de afectados por los coletazos del Plan Moves III del año pasado, que ni han cobrado las ayudas ni tienen pinta de que vayan a hacerlo. A estos se suman todos los que a lo largo de este año se han acogido al Plan Auto+, que ofrece hasta 6.000 euros de ayuda a la compra de coches eléctricos.

No obstante, falta que el Gobierno confirme su aplicación y el inicio de los descuentos, pues a día de hoy son las marcas las que los están aplicando y en muchos casos haciendo a los compradores firmar financiaciones futuras que se cancelarán el día que los conductores cobren la ayuda.