Calvin, el robot humanoide de última generación en la planta de Renault en Douai

Industria

Así es Calvin, el robot humanoide que ya usa Renault en sus fábricas

Por ahora la marca tiene un solo ejemplar de este robot, pero los planes son tener 350 en funcionamiento el año que viene

Como parte de una alianza estratégica entre el grupo Renault y la empresa francesa Wandercraft, se ha fabricado un robot de nueva generación que consigue asumir las tareas físicas más exigentes para los humanos en las cadenas de producción.

No es algo que sorprenda, ya que desde 1976, Renault ya incorporaba los primeros robots que ayudaban a mejorar la ergonomía y reducir el esfuerzo físico. A día de hoy, cuentan con hasta 11.000 robots industriales tradicionales que se usan en todas las tareas que requieren de una alta repetibilidad, 5.000 vehículos guiados automáticamente y 100 robots móviles autónomos. Y ahora, pretenden sumar estos robots de nueva generación.

Con el uso de la IA todos estos avances suceden con una mayor velocidad, y el grupo automovilístico ha sabido aprovecharlo al máximo. En este caso, han elegido apostar por ello e investigar para así poder desarrollar robots semi humanos de la mano de Wandercraft, modernizando sus plantas de producción.

Esta unión entre ambas empresas francesas, no es fruto de la casualidad, ya que Wandercraft domina el diseño del exoesqueleto, especialmente, en la locomoción humana autoequilibrada, con capacidad de carga útil, robustez y agilidad. Gracias a esta unión ha surgido Calvin, un prototipo de robot humanoide. Stanislas Brossette, ingeniero de investigación y desarrollo, explicaba que «hemos diseñado la arquitectura completa de este robot, con el objetivo de que pueda replicar todos y cada unos de los movimientos de los que es capaz un cuerpo humano».

Calvin, el robot humanoide

Este robot que debe su nombre a la jefa de robopsicología –la doctora Susan Calvin de la película ‘Yo Robot’– posee una mayor movilidad y versatilidad que los anteriores que usaban hasta ahora, además de contener múltiples sensores (visión, percepción...) para 'ver' su entorno, siendo capaz así de identificar la ubicación de los objetos y adaptar sus movimientos en consecuencia. Además, cuenta con 2 cámaras, 45 sensores, 22 motores así como una visión y movimiento asistidos con inteligencia artificial.

Calvin, el robot humanoide de última generación en la planta de Renault en DouaiGrupo Renault

A Calvin de momento lo podemos ver en la planta de producción de Douai, Francia, en la que está operativo durante el turno de noche. Actualmente está siendo entrenado para realizar labores físicamente perjudiciales para los trabajadores, como es el manejo de neumáticos por su gran peso de carga, pudiendo realizar desplazamientos de dos ruedas simultáneamente, de 40 a 50 kilos. También se piensa en su uso para momentos donde haya que usar piezas afiladas, reduciendo así el riesgo de accidentes laborales asociados a la manipulación de piezas cortantes.

Por ahora Calvin es un ejemplar exclusivo de la planta de Douai, lugar en el que se fabrican modelos como los Renault 5 o Scenic, pero los planes de Renault son terminar el año con 10 robots más de última generación, de los cuáles, alguno podría llegar a las fábricas de España. Y para 2027, su objetivo es aun más ambicioso: lograr tener más de 350 robots de última generación repartidos por todas sus plantas europeas.

Incertidumbre entre los empleados

Uno de los mayores temores para los propios trabajadores es que los robots acaben remplazándolos, pero estos robots no tienen como objetivo relevar a los humanos por completo en las cadenas de producción, si no servir como apoyo. La finalidad por tanto, es reducir así el riesgo de problemas físicos a largo plaza de los trabajadores de las fábricas. Además, desde Renault y Wandercraft aseguran que la velocidad de toma de decisiones y las destrezas humanas son algo que frenarían este posible escenario futuro.

Más allá de la automatización industrial, Renault sitúa la sostenibilidad como uno de los pilares clave de su negocio. Y así lo demuestra desde hace años, en especial con su plan estratégico, que sigue siendo el mismo desde que lo anunciaran hace ahora cinco años: la ambición de cero emisiones netas para 2040 en Europa, así como a nivel mundial en 2050. Aun así, se han puesto más retos por el camino teniendo como objetivo que para 2030, sus vehículos cuenten con más del 30% de materiales reciclados o procedentes de la economía circular. Esta circularidad de los componentes en los vehículos, es uno de sus principales fundamentos y así lo han aplicado en el nuevo Renault Clio, que incorpora un 33% de materiales procedentes de esta economía circular.

Otro de los pilares que cabe destacar de esta estrategia de sostenibilidad de Renault, es el desarrollo de la plataforma eléctrica RGEV Medium 2.0 que permitirá integrar tecnologías avanzadas, llegando a alcanzar así los 1.400 kilómetros de autonomía con emisiones inferiores a 25 gramos de CO2 por kilómetro

Una hoja de ruta más sostenible

Además, quieren ser una compañía más verde y buscarán lograrlo de dos maneras: la primera, acelerando la electrificación donde se han puesto como objetivo lograr una gama electrificada para 2030, cuando el 50% sean vehículos totalmente eléctricos. Además, gracias a la tecnología híbrida E-tech, que ya incorporan varios modelos, consiguen hasta un 40% de reducción del consumo de combustible.

Por otra parte, el segundo método con el que quieren conseguir este reto, es reduciendo las emisiones de CO2 en toda la cadena de valor, desde la producción de los propios automóviles hasta su cese de uso, pasando por el propio uso de los mismos.

La vicepresidenta de Sostenibilidad del Grupo Renault, Clea Martinet asegura que los negocios vinculados a la economía circular ya registran crecimiento y márgenes de dos dígitos. Por su lado, Marianne Bataillon, directora de programa de vehículos eléctricos, ha comentado que «están adaptando sus tecnologías a los usos, los mercados y las infraestructuras para generar impacto a gran escala».

La seguridad total

Sin embargo, no solo han centrado sus esfuerzos en la sostenibilidad, sino que también lo han hecho con la seguridad en el vehículo. Quieren lograr que sus tecnologías logren prevenir y evitar el 70% de las causas de accidentes para 2030, una meta realista teniendo en cuenta que por el momento, ya han conseguido hacerlo en un 50%.

Además, el grupo colabora con los servicios de emergencia franceses y ha modificado el Renault 4 E-Tech para que sirva como apoyo en las intervenciones. Este modelo está diseñado para facilitar una actuación más rápida de los equipos de rescate y contribuir así a salvar un mayor número de vidas.

Renault 4 E-Tech modificado para los servicios de emergencia francesesGrupo Renault

Otra de las medidas adoptadas en cuanto a la seguridad está relacionada con los accidentes que involucran vehículos eléctricos. Con el objetivo de facilitar la intervención de los servicios de emergencia, la compañía ha desarrollado sistemas que permiten a los bomberos acceder directamente al núcleo de la batería en caso de accidente, reduciendo así los riesgos de posibles incendios o daños en el sistema eléctrico.

La última innovación es el Rescue Seat, que permite a los bomberos desbloquear el respaldo de los asientos delanteros mediante el uso de herramientas eléctricas, facilitando así el rescate de los ocupantes.

Renault Scenic E Tech electric versionGrupo Renault

El Renault Scenic E-Tech se ha convertido en el mejor ejemplo de esta estrategia de Renault. Este modelo combina una reducción de emisiones a lo largo del ciclo de vida gracias a la electrificación y al diseño, además de un mayor uso de materiales reciclados procedentes de la economía circular así como avanzadas tecnologías de seguridad diseñadas para proteger a conductor y pasajeros.