El nuevo Ypsilon Turbo, un coche que llama la atención en la ciudad

Lancia Ypsilon Turbo 100  El utilitario más exclusivo del mercado se pone a tiro con una versión muy accesible

El nuevo motor tricilíndrico turbo del Ypsilon casa como anillo al dedo con la filosofía de un vehículo por encima de la media en presencia y calidad

Los cambios de Stellantis ya se empiezan a notar en los coches de calle. Hace solo unos meses que la salida de Carlos Tavares del grupo Stellantis suponía un giro de guión completo para el grupo franco italiano, que ha cambiado un posicionamiento de mercado basado en la rentabilidad de sus operaciones por un posicionamiento mucho más comercial que supone vender más coches y dar más trabajo a sus fábricas.

Esta filosofía ha llegado también hasta sus automóviles, que comienzan a recibir nuevas versiones que inicialmente podrían no estar previstas pero que a buen seguro van a disparar su cuota de mercado de manera importante.

Una motor muy probado

Es el caso del Ypsilon, que ve como su gama crece con una nueva versión de acceso que va a disparar sus ventas tanto a particulares como a empresas y rent a car. Se trata del Ypsilon turbo gasolina con cambio automático.

Su imagen, muy cuidada, llama la atención

Se trata de una nueva versión de acceso a la gama que al contar con motor gasolina de tres cilindros que no es híbrido y un cambio automático de seis velocidades, permite ofrecer un precio de venta mucho más favocable, de hecho el nuevo precio de partida para el Ypsilon pasa a ser de 16.000 euros con financiación y ayudas o de 21.000 al contado.

El motor da mucho de sí

Más allá de la incorporación del cambio manual, otro de las novedades más importantes es la desaparición de la mesa que la firma había decidido ubicar junto al salpicadero y entre los dos ocupantes, una solución que el gran público no ha sabido tampoco valorar en su justa medida, pues no ha sido un motivo de compra nunca. Se trata de una mesa diseñada en exclusiva por la firma de mobiliario de lujo Cassina.

Estéticamente el coche no cambia absolutamente nada y de hecho en el interior la percepción es que hemos ganado en espacio gracias a la desaparición del citado accesorio.

Desaparece la mesa y aparece la palanca de cambio

En su lugar ahora disponemos de una palanca de cambio tradicional con pomo metálico muy grueso que resulta muy agradable al tacto. Lejos de incomodidades, la marca ha dotado al cambio de un tacto metálico y bastante deportivo, que encaja a la perfección con la filosofía del vehículo.

Un precio muy razonable

El nuevo motor gasolina con tres cilindros ofrece una fiabilidad absoluta, pues la marca ha realizado más de 3 millones de kilómetros de prueba, y con una potencia de 100 caballos sorprende por su empuje voluntarioso y por un funcionamiento muy agradable apoyado por ese turbo que hemos citado, teniendo en cuenta eso sí que el sonido de los motores de tres cilindros es el que es… no suenan mal pero no son tan armoniosos como los de cuatro.

Lo que no cambia en esta versión es su estética y habitabilidad

En materia de prestaciones, los 100 caballos del motor cumplen y homologan una velocidad máxima de 194 kilómetros a la hora con un 0-100 kilómetros/hora de 10,2 segundos, todo ello con un consumo medio homologado de 5,2 litros a los 100 kilómetros que en conducción real ronda los 6 litros a los 100, más que correcto para este coche.

En nuestra opinión el Ypsilon gana con esta nueva versión de acceso para el que es uno de los utilitarios más exclusivos y cuidados del mercado en materia estética, cuyo mayor problema era un precio por encima de la media, lo que los desposicionaba por completo.