La nueva Serie 3 es bastante más bonita 'en persona' que en foto

BMW i3  Nace la Serie 3 más tecnológica de la historia, con motores híbridos y eléctricos que homologan 920 km de automía

BMW demuestra que hay vida más allá de los coches chinos con una berlina eléctrica que bate récords de autonomía que también está disponible con motores híbridos de gasolina

Ocho generaciones y 20 millones de unidades comercializadas no pueden estar equivocadas, el BMW Serie 3 es una de los mayores hitos de la automoción contemporánea, un vehículo que contempla el nacimiento de una nueva generación que incluye en su gama por primera vez en su historia una variante 100 % eléctrica.

Desarrollado a lo largo de cuatro años sobre una plataforma completamente nueva, la misma que usa el iX3, el i3 es el segundo modelo de la denominada Neue Klasse de BMW, la nueva generación de modelos que ha llegado para cambiarlo todo y para hacer frente a la oleada de modelos chinos en Europa y en el propio país.

Neue Klasse, todo nuevo

Estéticamente no podemos negar que todo es absolutamente nuevo, curiosamente es un coche que gusta mucho más ‘en persona’ que en foto, pues sobre el asfalto permite ver mucho mejor los volúmenes de la carrocería y la envergadura del coche, como hemos dicho bastante mayor de lo que parece en las fotos.

La trasera tiene menos personalidad

El frontal gusta y la trasera es algo más impersonal, pero lo que no cabe la menor duda es de que se trata de un BMW de pura cepa con aletas ensanchadas y con mucha presencia.

8 generaciones, 20 millones de coches

La carrocería mide Mide 4,76 metros de largo por 1,48 metros de alto y 2 de ancho, un coche grande y muy atractivo, con unas proporciones muy equilibradas en las que toman protagonismo los grandes neumáticos con llantas de diseño sofisticado. En el interior más de lo mismo, todo nuevo, no parece ni un BMW, estrena absolutamente todo, volante, una gran pantalla de 15 pulgadas y un cuadro de instrumentos muy peculiar que se ilumina en la parte superior del salpicadero y a lo largo del mismo, que es visto desde todas las plazas denominado Panoramic Vision.

Las proporciones laterales son muy BMW

En materia de espacio, correcto, una berlina para cuatro ocupantes que se mantiene en la línea de otras generaciones, suficiente pero sin ser referencia, un conjunto que se completa con 420 litros de maletero y 31 litros de frunk en el vano delantero de la variante eléctrica, que no lleva motor gasolina.

Mecánicamente es uno de los coches más avanzados que ha lanzado jamás la marca, recurre a arquitectura eléctrica de 800V, lo que le permite cargar 423 kilómetros en solo 10 minutos en un punto de recarga rápido.

Dentro llama la atención el cuadro de instrumentos Panoramic Vision

Destaca además el aprovechamiento energético, pues las versiones eléctricas homologan un consumo de solo 13,4 kWh, lo que le permite alcanzar una autonomía de 912 kilómetros en la variante con batería de 108 kW, imponente.

Por ahora llegan las variantes eléctricas i3 40xDrive e i3 50xDrive. La primera tiene 374 caballos de potencia, por los 469 de la segunda lo que les permite conseguir 710 y 920 kilómetros de autonomía, con una aceleración de 0 a 100 kilómetros/hora de 5,4 y 4,7 segundos.

Sobre el asfalto la nueva Serie 3 es brillante

Tal y como es habitual en la marca dispone de acabado M estético y funcional, algo muy a tener en cuenta si valoramos que el M3 será 100 % eléctrico. Tiene un precio de 58.400 euros o 63.900 euros en función de la batería. En materia gasolina llegarán dos motores de 4 cilindros (318 y 320) y un 6 cilindros M350.

Sobre el asfalto se confirman los mejores presagios, el i3 es un BMW de pura cepa, un coche que aunque pesa 2.100 kilos se siente ligero y muy equilibrado, un coche muy ágil que sorprende por la velocidad de paso por curva, por el silencio de rodadura y por como pisa, pues es uno de esos coches que da la sensación que siempre se puede ir más rápido.

El bajo consumo eléctrico completa un conjunto de 10, pues incluso a un ritmo elevado conserva la autonomía casi íntegra con un gasto realmente bajo, un atleta que demuestra que los coches eléctricos son de todo menos aburridos.