Un hombre con bañador mojándose los piesFreepik

Salud

Esto es lo que ocurre cuando llevas puesto durante mucho tiempo el bañador mojado

Los expertos nos revelan las consecuencias que puede traer consigo no cambiarse de un bañador mojado a uno seco

Con el calor del verano, es común que, tras salir del mar o la piscina, nos quedemos un buen rato con el bañador mojado porque ayuda a mantenernos frescos. Sin embargo, muchas veces no somos conscientes de las consecuencias que esto puede tener para nuestra salud.

La doctora Yvonne Butler Tobah, obstetra-ginecóloga de la Clínica Mayo, afirma que realizar este acto puede aumentar el riesgo, sobre todo en mujeres, de tener una infección urinaria. Esto se debe a que la uretra femenina es mucho más corta que la del varón, por lo que es más fácil que los microorganismos asciendan por el conducto. Aún así, hay posibilidad de que los hombres registren complicaciones o ascienda la infección renal considerablemente.

Los factores que provocan su aparición son, principalmente, un descuido en la higiene personal o la humedad persistente en el bajo vientre, así como en la zona urogenital.

Mientras, el doctor Galmés, especialista en uroginecología, suelo pélvico y cistitis crónica, ha compartido un vídeo en su cuenta de TikTok explicando que lo que sí ocurre algunas veces es que, a «consecuencia de la humedad y de la sensación de frío», los pacientes notan un incremento de los síntomas urinarios cuando padecen previamente alguna «patología vesical». Y añade que «el frío puede aumentar la sintomatología, pero no causar infección».

¿Cuáles son los síntomas?

Los más comunes son el dolor y/o picor al orinar, las prisas desmedidas por hacer pis y un incremento en la frecuencia con la que se acude al baño. También se suele dar el caso en que, pese a las ganas y la imperiosidad, la cantidad de líquido expulsada sea escasa.

También, con frecuencia, se produce la alarmante hematuria, que es la presencia de sangre en la orina. Esto no reviste mayor gravedad, pero se debe recurrir a la atención médica de forma inmediata para descartar complicaciones u otras dolencias.

Tratamiento

Las principales medidas de prevención pasan por una correcta higiene urogenital, evitar los baños prolongados y la humedad persistente en la zona, miccionar con frecuencia, vaciar al completo la vejiga y controlar tanto la alimentación como los trastornos del tránsito intestinal, ya que el estreñimiento puede derivar en complicaciones de este estilo por simple proximidad anatómica.

Las práctica sexuales también son un factor a tener en cuenta, así como determinados productos anticonceptivos que pueden repercutir en las infecciones de orina y en su frecuencia. Como cualquier infección, la cistitis debe ser diagnosticada, tratada y controlada por personal médico. La automedicación nunca es una opción.