Granos de kéfirGetty Images / Ozgurkeser

Alimentación

La bebida de moda que fortalece el sistema inmune y ya escasea en los supermercados

La elaboración de este producto es sencilla: consiste en someter la leche entera a un proceso de doble fermentación

En el ámbito de la alimentación, ciertos productos se convierten en tendencia por sus propiedades saludables o por su sabor agradable, lo que provoca que empiecen a escasear en los puntos de venta. Uno de los últimos en sumarse a esta lista es el kéfir, una bebida láctea fermentada mediante la acción conjunta de bacterias y levaduras. Su nombre proviene del turco keyif, que significa 'sentirse bien', y es considerado uno de los derivados lácteos más antiguos, con un origen que se remonta a milenios atrás en la región del Cáucaso.

La elaboración del kéfir es sencilla y consiste en someter la leche entera a un proceso de doble fermentación: una de tipo ácido-láctica y otra alcohólica. Este procedimiento genera una bebida ligeramente gaseosa. Aunque la fermentación alcohólica recuerda al proceso que se emplea para vinos o licores, en el caso del kéfir, el grado de alcohol es mínimo y no tiene efectos significativos desde el punto de vista nutricional.

Según la Asociación de Intolerantes a la Lactosa de España (Adilac), el kéfir mejora la digestión, favorece la salud intestinal y aporta una variedad de nutrientes esenciales como la biotina y el folato. Estos compuestos contribuyen a reforzar el sistema inmunológico, protegen las células del cuerpo y promueven el bienestar general. Asimismo, es una fuente rica en probióticos, proteínas, calcio y vitaminas como la B12, D y K2, las cuales son fundamentales para conservar la salud ósea y prevenir su deterioro.

KéfirPexels

Por otra parte, la Federación de Asociaciones de Enfermos de Crohn y Colitis Ulcerosa de España (ACCU) destaca su capacidad antibiótica y antiviral, que puede contribuir a prevenir determinadas enfermedades y aliviar dolencias internas. El consumo de kéfir permite que los microorganismos beneficiosos inhiban la proliferación de agentes patógenos, fortaleciendo así las defensas del organismo.

Además, esta bebida puede mejorar la digestión y la tolerancia a la lactosa en adultos que presentan problemas para absorberla. También se le atribuyen propiedades beneficiosas para el tratamiento de afecciones cutáneas de tipo sistémico, incluyendo quemaduras y erupciones.

Para quienes siguen una dieta vegana o tienen restricciones con los productos de origen animal, existe el kéfir de agua. Este se obtiene a partir de un cultivo similar de bacterias y levaduras que se desarrollan dentro de una matriz de polisacáridos. En este caso, el medio utilizado es agua con azúcar, la cual alimenta a los microorganismos y da lugar a una bebida saludable y refrescante.

Tanto el kéfir de leche como el de agua comparten una microbiota similar, aunque adaptada a sus respectivos medios. Las enzimas presentes varían ligeramente entre ambos tipos, lo que da lugar a diferencias en sus características nutricionales y en su impacto sobre el organismo.