La OMS alertó sobre los riesgos de consumir carne procesada
Infoveritas
¿Es verdad que la OMS dice que «comer jamón» es «tan cancerígeno como fumar»?
La carne procesada fue considerada cancerígena debido a estudios que han mostrado una asociación con un mayor riesgo de cáncer colorrectal
Circulan en redes sociales mensajes engañosos que atribuyen a la Organización Mundial de la Salud (OMS) la afirmación de que «comer jamón o salchichas puede ser tan cancerígeno como fumar». Esta declaración, sin embargo, no se corresponde con lo que ha expresado el organismo sanitario internacional.
La confusión se remonta a 2015, cuando el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), entidad vinculada a la OMS, incluyó a la carne procesada en su Grupo 1 de sustancias cancerígenas. Esta categoría engloba aquellos productos para los que existe evidencia suficiente de que causan cáncer en humanos. En el mismo grupo figuran otras sustancias como el tabaco, el alcohol o el amianto, lo que ha dado lugar a interpretaciones erróneas que equiparan automáticamente su nivel de riesgo.
No obstante, esta clasificación no implica que todos los elementos del Grupo 1 tengan la misma peligrosidad. De hecho, la OMS explicó en un documento de «Preguntas y respuestas sobre la carcinogenicidad del consumo de carne roja y de la carne procesada» que «esto NO quiere decir que sean igualmente peligrosos». En realidad, la inclusión en un mismo grupo obedece únicamente al grado de certeza sobre su capacidad de causar cáncer, sin que eso suponga una equivalencia en la magnitud del riesgo.
El objetivo del sistema de clasificación del IARC es proporcionar una evaluación científica sobre la posibilidad de que una sustancia o exposición sea cancerígena, dividida en varios grupos: el Grupo 1, donde se incluyen los agentes con evidencia concluyente en humanos; el Grupo 2A, reservado a los que probablemente lo sean; el Grupo 2B, para los posibles; y el Grupo 3, en el que se agrupan aquellos cuya carcinogenicidad no puede clasificarse por falta de datos concluyentes.
La carne procesada fue considerada cancerígena debido a estudios que han mostrado una asociación con un mayor riesgo de cáncer colorrectal. Esta calificación suscitó entonces una notable controversia en el sector cárnico y en la opinión pública, ante lo cual la OMS emitió un comunicado, con fecha del 29 de octubre de 2015, en el que aclaraba que no instaba a eliminar el consumo de este tipo de carnes, sino a limitarlo de forma razonable.
Pese a estas aclaraciones, la desinformación continúa reapareciendo en redes sociales. Una de las frases que con más frecuencia se difunden es que «comer jamón o salchichas puede ser tan cancerígeno como fumar», adjudicándola a la OMS. Sin embargo, la organización nunca ha establecido tal equivalencia. Lo que hizo fue comunicar que el consumo habitual de carnes procesadas está vinculado a un aumento del riesgo de ciertos tipos de cáncer, en especial el colorrectal, y que este riesgo es proporcional a la cantidad ingerida.
Este tipo de contenidos descontextualizados, que reaparecen cíclicamente, forman parte de un patrón habitual de desinformación que tergiversa el contenido de informes científicos o declaraciones institucionales para generar alarma social.
En conclusión, la OMS clasificó en 2015 a las carnes procesadas como productos cancerígenos debido a la evidencia disponible, pero en ningún momento ha afirmado que su consumo represente el mismo nivel de peligro que fumar. La comparación entre ambos riesgos carece de rigor científico y constituye un bulo recurrente que ya ha sido desmentido en numerosas ocasiones.