Hay que tener cuidado cuando se toma el solGetty Images/iStockphoto

Salud

Mito o realidad: si ya estoy moreno, ¿puedo quemarme?

Mucha gente cree falsamente que si está morena no se puede quemar.

Hay muchos mitos que se extienden por nuestro país y acaban quedando como verdades absolutas en la cabeza de la mayoría de gente. En concreto, hay uno que se repite todos los veranos y que, además de no ser cierto, puede llegar a tener consecuencias muy nocivas: si estoy moreno no me puedo quemar.

Evidentemente, tener la piel muy morena no te exime de quemarte. De hecho, se podría decir que el bronceado se da cuando la piel ha sido dañada, y que ni mucho menos actúa como una protección que te permite no sufrir quemaduras.

¿Cómo nos ponemos morenos?

Para entender un poco mejor todo el tema es conveniente saber cómo es el proceso por el cual nos ponemos morenos. Esto se produce cuando el sol (rayos UV) deteriora las células y el cuerpo genera un pigmento denominado melanina, el cual acaba propiciando ese oscurecimiento de la piel. Dicho pigmento surge como «bloqueo», y es que su tarea es proteger de la radiación. Aun así, es una defensa muy débil, por lo que quemarse sigue siendo posible.

Razones por las que te quemas aun estando moreno

Hay varios factores que explican por qué estar moreno no te libera de poder quemarte. Entre ellos encontramos los siguientes:

Existen unos ciertos límites a la hora de defenderse del sol, es decir, la piel actúa como barrera, pero si el tiempo de exposición a la radiación es muy grande esa «pantalla» se verá traspasada y ahí sí te podrás quemar.

Otra creencia popular es la de la existencia de un «callo solar». Esto hace referencia a que la piel actuaría como un callo, endureciéndose y dejando de necesitar protección. Sin embargo, esta afirmación es totalmente falsa.

Por último, cabe destacar que la piel tiene memoria, por lo que exponerla a quemaduras y desgaste a lo largo de los años puede provocar un gran daño para esta a la larga.

Evítalo

Aun así, existen muchas medidas que se pueden tomar para intentar no quemarte. Entre ellas, usar protector solar a menudo o evitar las horas en las que la radiación es mayor.