El frío calma los dolores inflamatorios
¿Frío o calor? Cuándo utilizar cada uno para aliviar el dolor muscular
Ante un dolor muscular prolongado es habitual preguntarse si conviene aplicar frío o calor. Aunque ambos pueden ayudar a aliviar las molestias, su utilidad depende del tipo de dolor y de la situación.
El doctor Juan José Ramos, fundador de la Academia MSI, afirma de que no siempre se emplean correctamente: «El calor puede ayudar a relajar músculos y disminuir la sensación de tensión mientras que el frío puede ser útil para aliviar temporalmente algunas molestias e inflamación».
El frío provoca un estrechamiento de los vasos sanguíneos y reduce el flujo de sangre hacia la zona afectada, lo que puede contribuir a disminuir la inflamación y la hinchazón. El calor, en cambio, dilata los vasos sanguíneos y aumenta el flujo sanguíneo, favoreciendo la llegada de oxígeno y nutrientes al área lesionada.
Cuándo aplicar frío
- Procesos inflamatorios
- Dolor agudo
- Hinchazón
- Traumatismos o golpes
- Esguinces o torceduras
Cuándo aplicar calor
- Contracturas musculares
- Dolor crónico
- Tortícolis
- Calambres
- Relajación muscular y alivio de la tensión
La aplicación tanto de frío como de calor no debe superar los 20 o 30 minutos para evitar posibles quemaduras en la piel.