Comida picante

Alimentación

Echar más pimentón picante a la comida reduce las calorías sin pasar hambre, según un estudio

La reducción de la ingesta ocurre sin afectar el gusto por la comida ni aumentar el hambre

¿Comer menos sin esfuerzo? El truco puede estar en un condimento tan común como el pimentón. Así lo sugiere un nuevo estudio de la Universidad Estatal de Pensilvania, que concluye que añadir pimentón picante a las comidas disminuye la cantidad que comemos y la energía total que ingerimos, todo sin perder el disfrute de los alimentos.

El trabajo, liderado por el doctor John E. Hayes, se centró en observar cómo el aumento del «ardor oral» —la sensación picante— influye en el comportamiento alimentario. A través de tres experimentos en laboratorio, los investigadores sirvieron a más de 100 participantes platos de chili de carne y pollo tikka masala, en versiones suaves y picantes. Las comidas se grabaron en vídeo para analizar cómo comían los voluntarios.

La clave fue el uso de diferentes proporciones de pimentón dulce y picante, manteniendo igual la textura y el sabor general. En los platos con mayor proporción de pimentón picante, los comensales comieron más lentamente, dieron menos bocados por minuto y terminaron ingiriendo hasta un 18 % menos de alimento y calorías.

«No se trata de sufrir, ni de perder el gusto. El plato picante gustó igual que el suave, pero la gente comió menos sin darse cuenta», explica el doctor Hayes.

Los científicos concluyen que el picante actúa como una estrategia sencilla y natural para reducir el riesgo de sobrealimentación, al estimular mecanismos fisiológicos que aumentan la saciedad sin necesidad de cambiar la dieta ni contar calorías.

¿Una solución para la obesidad?

El hallazgo cobra especial relevancia en un contexto de creciente preocupación por el exceso de peso y la mala alimentación. Aunque el estudio se realizó en condiciones de laboratorio, sus autores destacan el potencial práctico de esta estrategia, especialmente porque el pimentón y otros chiles son ingredientes de uso habitual en muchas cocinas del mundo, incluida la española.

Eso sí, la intensidad del picante debe ser perceptible pero moderada. El efecto desaparece si el picante no se nota, como se observó en uno de los experimentos donde el pimentón añadido fue insuficiente para marcar una diferencia.