Las castañas son fuente de fibra y ricas en hidratos de carbono complejos©GTRESONLINE

Alimentación

El prebiótico rico y natural que se vende en cualquier supermercado

Las castañas son fuente de fibra y ricas en hidratos de carbono complejos

Con la llegada del otoño, comienza la época de castañas, un fruto seco que, según su composición, se asemeja más a los cereales. En crudo las castañas son ricas en taninos y puede producir molestias intestinales. La cocción o asado de las castañas favorece la transformación de los hidratos de carbono, convirtiéndolas en un alimento más digerible.

María Verónica Sarmiento, experta en bienestar, explica que las castañas tienen un efecto prebiótico que muy poca gente conoce. «A diferencia de otros frutos secos, las castañas contienen un tipo de almidón que cuando se cuecen o se asan y después se dejan enfriar, aunque solo sea temperatura ambiente, se transforma en almidón resistente» y añade: «Ese almidón llega intacto al intestino donde las bacterias lo fermentan y producen ácidos grasos de cadena corta como el butirato esencial para mantener la barrera intestinal, reducir la inflamación y mejorar la salud metabólica y lo mejor es que no hace falta comerlas fría, incluso si la recalientas suavemente siguen manteniendo ese efecto prebiótico».

Las castañas son fuente de fibra y ricas en hidratos de carbono complejos, estos ocupan casi la mitad de su composición. Además, la cantidad de grasa también es bastante similar a la de los cereales y, por lo tanto, notablemente inferior a la que contienen el resto de los frutos secos.

Gracias a estas propiedades y a que su contenido en agua es cercano al 50 %, la castaña es uno de los frutos secos de menor contenido calórico. En cuanto a los minerales, las castañas son fuente de fósforo y potasio. Respecto a las vitaminas es rica en B1 y B6.