Mujer cocinando gajos de patata en una freidora de aire
Beneficios e inconvenientes de la freidora de aire
Las freidoras de aire –o air fryer– se han ganado un hueco en muchas cocinas españolas por la sencillez de su utilización, la rapidez en la preparación de los alimentos y, sobre todo, porque no se necesita aceite lo que reduce el consumo de grasa y calorías al tiempo que conserva las vitaminas y nutrientes. Esto se debe a que este electrodoméstico utiliza la circulación de aire caliente para cocinar y no requiere del uso de aceite.
Uno de los grandes inconvenientes de las freidoras de aire es la formación de acrilamida, una sustancia química que se crea de forma natural en productos alimenticios que contienen almidón durante procesos de cocinado cotidianos a altas temperaturas. Un informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advertía que cuando las patatas y los alimentos ricos en almidón se hornean a más de 195 °C se favorece la formación de esta sustancia tóxica y cancerígena. Los expertos advierten que para este tipo de alimentos es aconsejable controlar que la temperatura de la resistencia de la freidora se mantiene por debajo de este límite.
Menos contaminación del aire
Otro aspecto a tener en cuenta es la diferencia en la contaminación del aire entre cocinar en la sartén o hacerlo en la freidora de aire.
Un artículo publicado en la revista ES&T Air de la Sociedad Química Americana ha revelado nuevos hallazgos sobre las emisiones contaminantes asociadas al uso de freidoras de aire. El estudio, desarrollado por investigadores de la Universidad de Birmingham, es uno de los primeros en analizar en profundidad el tipo y la cantidad de contaminantes emitidos durante la cocción con este aparato, comparándolos con los generados por métodos tradicionales como la fritura superficial o profunda.
Lomo de orza
Los resultados confirman que las freidoras de aire producen considerablemente menos compuestos orgánicos volátiles (COV) y partículas ultrafinas, ambos vinculados a problemas de salud, que otras técnicas de cocinado. Esta diferencia fue particularmente notoria incluso en alimentos con alto contenido graso, como el tocino o los aros de cebolla congelados, que se destacaron entre los productos que generaron mayores emisiones al utilizar este tipo de freidoras. No obstante, incluso en estos casos, los niveles registrados fueron significativamente inferiores a los observados en métodos más convencionales de fritura.
El profesor Christian Pfrang, investigador principal del estudio, señaló que los resultados respaldan los beneficios potenciales de las freidoras de aire en términos de calidad del aire interior: «Este estudio es el más reciente que demuestra los posibles beneficios para la calidad del aire interior del uso de freidoras de aire para cocinar».