La ortorexia afecta a aquellos que solo buscan consumir comida saludable
Salud
Cuando la dieta perfecta se transforma en un serio problema: claves sobre la ortorexia
El individuo vive constantemente en una preocupación extrema, pudiendo llegar incluso al aislamiento social o a la deshidratación
Una dieta equilibrada es una de las claves para vivir con los mejores niveles posibles de energía y de salud. Sin embargo, cuando uno se obsesiona con ingerir únicamente 'buenos' alimentos, llegando incluso a niveles extremos, puede padecer un peligroso trastorno obsesivo compulsivo conocido como la ortorexia.
Esta condición nace en aquellos que se obsesionan con tomar solo alimentos sanos, llegando a un punto en el que las exigencias que uno se autoimpone le impiden disfrutar del momento de la comida. En este sentido, el individuo vive constantemente en una preocupación extrema, poniéndose restricciones severas y pudiendo acabar aislado socialmente.
De este modo, la nutrición ya no es una herramienta para cuidarse, sino una obsesión peligrosa. Sin ir más lejos, existe la posibilidad real de que la persona que padece ortorexia deje de lado una serie de alimentos que considere «nocivos», lo que puede condicionar mucho su cuerpo, llegando a situaciones de deshidratación en los peores casos.
Además, este perfeccionismo puede provocar también que los niveles de ansiedad se vean gravemente incrementados. Vivir de forma constante en un control estricto, con una conducta que no permite los fallos, facilitará la llegada de situaciones de estrés muy perjudiciales tanto para el cuerpo como para la mente.
Cómo ayudar a alguien que sufre de ortorexia
Detectar este problema es tan sencillo como uno podría imaginar, puesto que la alimentación depende mucho de cada individuo. Sin embargo, si una persona padece ortorexia, la clave para frenar el problema se encontrará, como es habitual, en el entorno más cercano. Si se identifican pronto las malas conductas, ayudar a la persona con esta enfermedad se basará solo en reconducir estos malos hábitos.
De esta manera, reconocer síntomas como la falta de energía o el estrés será clave para ayudar a aquel que sufre de este trastorno. A partir de ahí, el apoyo debe ser progresivo, de tal forma que uno pueda escapar de la ortorexia sin cometer errores que sean todavía más perjudiciales para la salud.