Varios tupper con alimentos.Europa Press

Tupper o menú del día: cómo afecta la comida de oficina a la salud digestiva

El uso del táper se ha consolidado en los últimos años como una alternativa práctica y económica, además de permitir un mayor control sobre los ingredientes y las cantidades. Sin embargo, los expertos señalan que también puede derivar en dietas repetitivas o poco equilibradas si no existe una planificación adecuada. Los especialistas advierten de que la forma de organizar la alimentación diaria puede tener un impacto directo sobre la salud digestiva.

La doctora en Bioquímica y Biología Molecular, Ana Isabel Ortiz alerta de cómo determinados hábitos cotidianos pueden favorecer molestias frecuentes como hinchazón abdominal, digestiones pesadas o malestar intestinal.

Según la doctora, factores como la falta de tiempo, el estrés laboral o comer frente al ordenador son prácticas habituales que pueden alterar el funcionamiento digestivo y contribuir a desequilibrios en la microbiota intestinal. «Más allá del qué, cómo, cuándo y dónde se come también importa», explica la especialista, gerente del Área de Salud de Grupo Farmasierra.

Menús del día o comida rápida

Por otro lado, comer habitualmente fuera de casa, ya sea mediante menús del día o comida rápida, suele implicar un mayor consumo de grasas, salsas, bebidas carbonatadas y raciones más abundantes, factores que pueden sobrecargar el sistema digestivo.

«La rutina laboral muchas veces nos lleva a descuidar la alimentación sin darnos cuenta. Comer rápido, en el puesto de trabajo o elegir opciones poco equilibradas puede hacer que el aparato digestivo se resienta», señala Ortiz.

La especialista insiste además en que la clave no reside tanto en elegir entre tupper o restaurante, sino en adoptar hábitos que favorezcan una digestión más saludable y respeten los tiempos de comida.

Adoptar pequeños cambios en el día a día puede marcar una gran diferencia. En este sentido, la Dra. Ortiz nos recomienda:

  • Planificar las comidas para asegurar variedad y equilibrio nutricional
  • Comer despacio y sin distracciones, evitando hacerlo frente al ordenador.
  • Priorizar platos ligeros y de fácil digestión, con verduras, proteínas magras y guarniciones sencillas.
  • Evitar el exceso de grasas, bebidas con gas y comidas muy copiosas.
  • Mantener horarios regulares y, si es posible, repartir la ingesta en varias comidas al día.
  • Gestionar el estrés laboral, ya que influye directamente en el eje intestino-cerebro.

Equilibrio de la microbiota intestinal

Los especialistas recuerdan además que uno de los factores clave para mantener una buena salud digestiva es el equilibrio de la microbiota intestinal, el conjunto de microorganismos que habitan en el intestino y que desempeñan un papel fundamental no solo en la digestión, sino también en la respuesta inflamatoria, la sensibilidad intestinal y el bienestar general.

Según explica Ana Isabel Ortiz, las rutinas desordenadas, el estrés laboral y una alimentación poco equilibrada —situaciones frecuentes en el entorno de trabajo— pueden alterar este equilibrio y favorecer la aparición de molestias digestivas recurrentes.

Uso de probióticos

En este contexto, la especialista señala que el uso de probióticos específicos puede convertirse en un apoyo complementario para mejorar el bienestar digestivo. «Cuando la dieta y los hábitos no son suficientes, incorporar probióticos con evidencia científica puede ser de gran ayuda para modular la microbiota y mejorar los síntomas», afirma.

No se trata de renunciar al táper ni a comer fuera, sino de aprender a elegir mejor, organizarse y dedicar tiempo a la comida

Entre las cepas más estudiadas destaca Bifidobacterium longum 35624, que ha demostrado en diferentes estudios clínicos su capacidad para contribuir al equilibrio de la microbiota intestinal y ayudar a reducir síntomas como la hinchazón, el dolor abdominal o la distensión.

«Se trata de un apoyo adicional que, junto a unos hábitos adecuados, puede marcar la diferencia en personas con molestias digestivas frecuentes o mayor sensibilidad intestinal», apunta Ortiz.

La especialista insiste en que, en un contexto en el que muchas personas comen a diario en la oficina, resulta fundamental tomar conciencia del impacto que estos hábitos tienen sobre la salud digestiva.

«No se trata de renunciar al táper ni a comer fuera, sino de aprender a elegir mejor, organizarse y dedicar tiempo a la comida. Pequeños cambios sostenidos pueden tener un impacto muy significativo en el bienestar digestivo a largo plazo», concluye.