La harina cruda puede albergar microorganismos patógenosGetty Images/iStockphoto

La razón por la que no se debe probar la masa del bizcocho antes de cocinarla

¿Quién no ha probado alguna vez la masa de un bizcocho antes de meterlo en el horno? Es una costumbre habitual en muchas cocinas, pero este pequeño gesto puede entrañar un riesgo para la salud que a menudo pasa desapercibido. La Dra. Nadia Chahri, experta en aparato digestivo y microbiota, ha advertido en sus redes sociales de que el peligro no se encuentra únicamente en los huevos crudos: la harina también puede contener bacterias capaces de provocar una infección alimentaria.

Cuando se habla de los peligros de consumir masa sin cocinar, los huevos suelen ser los primeros señalados por su posible contaminación por salmonela. Sin embargo, la harina cruda también puede albergar microorganismos patógenos, aunque muchas personas no sean conscientes de ello.

La harina se obtiene de cereales que pueden contaminarse durante el cultivo, la recolección o el procesamiento. Además, la harina convencional no siempre se somete a un tratamiento térmico destinado a eliminar estos microorganismos, por lo que puede contener bacterias perjudiciales para la salud.

Entre ellas se encuentra la salmonela, que puede causar diarrea, fiebre, dolor abdominal y, en ocasiones, vómitos. Otro posible contaminante es la Escherichia coli productora de toxina Shiga (STEC), capaz de provocar diarrea y, en algunos casos, complicaciones graves.

Qué pasa cuando se hornea

Cuando el bizcocho se hornea de manera adecuada, el calor destruye las bacterias que podrían estar presentes en los ingredientes. Por eso, el principal riesgo aparece al probar la masa cruda o consumir productos que no se han cocinado suficientemente.

También conviene tener en cuenta que una harina contaminada puede presentar un aspecto, un olor y un sabor completamente normales. No es posible determinar a simple vista si contiene microorganismos peligrosos.

Para reducir el riesgo, la recomendación es sencilla: no probar la masa antes de cocinarla, aunque la receta no lleve huevo. Esta precaución es especialmente importante en el caso de los niños, que tampoco deberían jugar con harina cruda ni llevársela a la boca.

Además, es aconsejable lavarse bien las manos y limpiar los utensilios y las superficies que hayan estado en contacto con harina o huevos sin cocinar. Por último, hay que asegurarse de que el bizcocho esté completamente horneado antes de consumirlo.

La próxima vez que prepares un bizcocho, recuerda que la precaución no consiste únicamente en evitar los huevos crudos. La harina también necesita cocinarse antes de consumirla.