Una mujer medita tras hacer ejercicio
Qué es el método Wim Hof que cada vez entusiasma a más famosos
Los expertos aseguran que favorece el sistema inmunitario, mejora el rendimiento deportivo, reduce el estrés y aumenta la regeneración de los tejidos
Practicado por un número cada vez más alto de celebridades, el método Wim Hof se está dando a conocer por combinar varias pautas para fortalecer el cuerpo humano y la mente. Pero eso sí: no es fácil; de hecho requiere altas dosis de esfuerzo, concentración y fuerza de voluntad. ¿En qué consiste?
En primer lugar, lo que hay que saber es que es necesario ponerlo en práctica en compañía de un profesional. En esencia, el Wim Hof se trata de un sistema que mezcla la respiración profunda y entrenamiento a bajas temperaturas, lo cual favorece el sistema inmunitario, mejora el rendimiento deportivo y la calidad del sueño, reduce el estrés y aumenta la regeneración de los tejidos.
El método está ganando adeptos especialmente en los sectores de deporte extremo, ya que supuestamente permite soportar situaciones muy difíciles con un entrenamiento de respiración y concentración específicos.
Respiración
Basada en la hiperventilación controlada e inspirada en la meditación de los monjes tibetanos, uno de sus pilares es la respiración, la cual se recomienda practicarla estando tumbado, en un entorno seguro, con el estómago vacío, dejando la mente en blanco y tratando de meditar hasta que pueda realizarse sin dificultad. Esto mejorará la frecuencia cardíaca, la presión arterial, subirá la temperatura corporal y mejorará la capacidad de transporte de oxígeno en los pulmones.
Exposición al frío
Tras dominar la técnica de respiración, la siguiente es la de las exposiciones al frío. En esta fase, la respiración pasará a ser nasal con inhalaciones y exhalaciones largas y profundas. Aunque se puede empezar con unos pocos segundos de agua fría después de la ducha, lo ideal es ir aumentando el tiempo y reduciendo la temperatura hasta ser capaces de hacer inmersiones de hielo durante un máximo de dos minutos.
Enfoque mental
La tercera y última fase es la del enfoque mental. Es la más importante, dicen, y la que en realidad es necesario poner en marcha desde el primer momento junto a las otras dos.