El actor James Van Der BeekGTRES

Cáncer de colon: las señales de alerta tras la muerte de James Van Der Beek, actor de ‘Dawson crece’

El actor James van der Beek, de 48 años, que saltó a la fama por la emblemática serie de televisión de los años 90 Dawson Crece, falleció el pasado miércoles al no poder superar un cáncer colorrectal, un tipo de cáncer que está aumentando entre los jóvenes y que ocupa el tercer puesto entre los tipos de cáncer más frecuentes y mortales.

Según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) cada año aparecen 42.771 nuevos casos de cáncer de colon y recto, el tumor maligno más frecuente en España, que cuenta con una supervivencia media de cinco años por encima del 60 %.

Factores de riesgo

Las causas exactas del cáncer colorrectal siguen siendo desconocidas en la mayoría de los casos. Sin embargo, la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) señala que existen diversos factores de riesgo que pueden favorecer su desarrollo.

Entre los principales se encuentra no seguir una dieta equilibrada, especialmente aquellas pobres en fibra y ricas en grasas y carnes procesadas. A esto se suma la obesidad, una condición que ha demostrado aumentar el riesgo de distintos tipos de cáncer, incluido el colorrectal.

El consumo de alcohol y tabaco también se asocia con una mayor probabilidad de desarrollar esta enfermedad. Ambos hábitos, ampliamente estudiados por su impacto en la salud, actúan como factores modificables, lo que significa que pueden prevenirse mediante cambios en el estilo de vida.

Otro elemento relevante es haber padecido previamente cáncer colorrectal, ya que incrementa el riesgo de recurrencia o de aparición de nuevos tumores en el colon o el recto. Asimismo, los factores genéticos y los antecedentes familiares desempeñan un papel importante, especialmente en determinados síndromes hereditarios que elevan significativamente la probabilidad de desarrollar la enfermedad.

Además, existen enfermedades o condiciones predisponentes –como algunas patologías inflamatorias intestinales– que también aumentan el riesgo. Una investigación de 2024 descubrió cómo ciertas bacterias E. coli en el intestino promueven el cáncer de colon al unirse a las células intestinales y liberar una toxina que daña el ADN. El estudio, publicado en Nature, arrojó luz sobre un nuevo enfoque para reducir potencialmente el riesgo de cáncer.

Qué es el Prevecolon

La peligrosidad del cáncer de colon y recto radica, entre otros factores, en que puede desarrollarse durante un largo periodo sin manifestar síntomas, lo que dificulta su detección temprana. Por ello es fundamental, a partir de los 50 años participar en los programas de cribado de cada Comunidad Autónoma.

Entre las herramientas diagnósticas que permiten reducir de forma significativa la mortalidad se encuentra el Programa de cribado de prevención del Cáncer de Colon y Recto (Prevecolon), una prueba sencilla mediante un test de sangre oculta en heces que puede alertar de la presencia de lesiones en fases iniciales.

Este test es una prueba no invasiva y, por lo tanto, nada molesta, que trata de determinar la presencia de sangre no visible en las heces con el objetivo de detectar a tiempo pólipos o lesiones en el colon que podrían derivar en un tumor maligno. El test de cáncer de colon se realiza sobre una muestra que la persona recoge en casa con un kit diseñado para ello.

Los médicos explican que este test no es diagnóstico de cáncer, sino que pone de manifiesto la existencia de sangre en las heces que puede ser debida a patologías benignas (hemorroides, pólipos…), premalignas (cierto tipo de pólipos, displasias…) o malignas (cáncer). Por tanto, el positivo en TSHO es un indicio que hace necesario completar el estudio con otras pruebas diagnósticas como la colonoscopia.

Qué hacer si hay un tumor

El profesor Eduardo Díaz-Rubio, especializado en este tipo de tumores afirma que una vez diagnosticado el tumor, en los casos localizados de bajo riesgo, la cirugía es suficiente para conseguir la curación de la enfermedad.

Para los casos de alto riesgo de recaída, se aplica una quimioterapia complementaria: «Dado que esta quimioterapia no es necesaria en una gran parte de pacientes, el reto es hacer una selección adecuada. Hoy la podemos llevar a cabo haciendo la determinación del ctDNA tumoral mediante pruebas de secuenciación en tejido y sangre y así detectar la presencia o no de enfermedad mínima residual», enfatiza.

Cuando la enfermedad está avanzada y ya se encuentran metástasis a distancia, «el tratamiento debe estar personalizado y basado en la medicina de precisión, ya que los pacientes son muy heterogéneos».