La caspa puede suponer un gran problema para aquellos que la padecenGetty Images

¿Cuándo hay que preocuparse por tener caspa? Las señales que alertan de un problema de salud

La aparición tiene un origen multifactorial y no siempre está vinculada a una falta de higiene

La caspa es un problema frecuente del cuero cabelludo que puede afectar notablemente a quienes la padecen. Según explican expertos de Hospital Capilar, esta afección –también conocida como pitiriasis o, en su forma leve, dermatitis seborreica– consiste en una descamación excesiva de la piel del cuero cabelludo. Este proceso se produce cuando la renovación celular se acelera, reduciendo su ciclo habitual a entre cinco y catorce días. Además, suele estar relacionada con el hongo Malassezia, que se alimenta del sebo presente en la piel y puede provocar inflamación, picor y la aparición de escamas blancas o amarillentas.

Los especialistas subrayan que la aparición de caspa tiene un origen multifactorial y no siempre está vinculada a una falta de higiene. La doctora Julissa Flores, especialista de Hospital Capilar, señala que puede deberse a una respuesta inmunológica inusual frente al hongo, a un aumento de la producción de sebo, al estrés o a cambios hormonales. También influyen factores como las condiciones climáticas extremas, determinadas enfermedades inmunológicas o el uso de productos capilares tópicos que puedan irritar el cuero cabelludo en algunas personas.

Aunque en muchos casos se considera una afección común, los expertos advierten que no debe ignorarse. La caspa puede interpretarse como un mecanismo de defensa del cuero cabelludo ante una irritación o un desequilibrio, por lo que su aparición debería tratarse con el objetivo de mantener la salud capilar.

Asimismo, los especialistas recuerdan que la caspa puede provocar inflamación del cuero cabelludo e incluso una caída temporal del cabello. El rascado frecuente puede debilitar el folículo piloso y alterar el entorno en el que crece el pelo. No obstante, una vez que se corrige el problema, el cabello suele volver a crecer con normalidad.

Los hombres, más propensos

Por otro lado, aunque la caspa afecta a hombres y mujeres, existe evidencia científica y dermatológica que indica que los hombres son más propensos a sufrir caspa por diversos motivos:

  • Estimulación androgénica: la testosterona estimula las glándulas sebáceas del cuero cabelludo, es decir, los andrógenos están involucrados en una mayor producción de sebo.
  • Mayor pérdida de proteínas.
  • Menor cuidado capilar.

¿Cuáles son los signos de alerta?

Según la Dra. Flores, estos son los síntomas que deben alertar al paciente:

  • Escamas blancas o amarillentas que se desprenden del cuero cabelludo.
  • Picor intenso o constante.
  • Enrojecimiento y que se extienda a otras zonas de la piel, como las cejas, la nariz o detrás de las orejas.

Tratamiento y rutina capilar

Una de las opciones de tratamientos es el uso de champús específicos que contienen ingredientes activos que ayudan a reducir el crecimiento de los microorganismos relacionados con la caspa. En este aspecto, se recomiendan champús con acción antifúngica; Piritonato de zinc, que contribuye a disminuir la descamación y la irritación, y champús seborreguladores.

Igualmente, es recomendable lavar el cuero cabelludo frecuentemente usando productos adecuados. Si la persona tiende a producir más grasa de lo habitual, puede lavarse el pelo todos los días. También es importante lavar el cuero cabelludo masajeando con los dedos y dejando actuar al champú según se indique. Posteriormente, se recomienda secar el pelo con secador (con aire frío) para evitar la humedad.

Además, se recomienda evitar productos capilares que puedan irritar o empeorar la descamación, como champús muy perfumados, productos con alto contenido en alcohol o el uso de ceras, gominas o lacas. Por último, la doctora aconseja evitar aceites directamente en la raíz cuando el cuero cabelludo es graso. «Si se usan estos productos, se recomienda usar champús como los anteriormente mencionados con el objetivo de evitar la aparición de dermatitis seborreica», concluye la doctora.