Se prevé una primavera con niveles de polen muy elevados
Alergia primavera
Cómo sonarse la nariz de forma correcta: claves para evitar infecciones y hemorragias
Se prevé una primavera con niveles de polen muy elevados
La Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) prevé una primavera especialmente intensa en España, con niveles de polen muy elevados, sobre todo de gramíneas en la zona centro, así como en Andalucía y Extremadura, mientras que en los litorales y Canarias la incidencia será más leve. Ante este escenario se prevé una aumento de los síntomas de alergias, entre ellos la congestión nasal.
Los especialistas advierten de que tanto los resfriados como la alergia pueden afectar a las vías respiratorias superiores. En este contexto, desde el Colegio de Fisioterapeutas del País Vasco subrayan la importancia de un gesto cotidiano que a menudo se realiza de forma incorrecta: sonarse la nariz. Tal como explican, una técnica inadecuada puede favorecer la aparición de infecciones. «No se trata solo de que los mocos sean molestos, sino que pueden terminar provocando rinitis, otitis, faringitis o sinusitis, de ahí la importancia de la fisioterapia respiratoria, aunque lo primero que hay que hacer es aprender a sonarse».
En esta línea, los profesionales recomiendan evitar una práctica muy extendida, como es sonarse la nariz tapando simultáneamente ambos orificios nasales. «De nada nos sirve sonarnos tapándonos los dos orificios nasales. Hay que hacerlo tapándose primero uno y luego el otro. También podemos optar por emular a los futbolistas, aunque con cautela. La tercera fórmula es aún más políticamente incorrecta y consiste en tragarse directamente las secreciones». Según apuntan, esta última opción puede resultar incluso más beneficiosa que expulsarlas de forma incorrecta.
A esta advertencia se suma el doctor Zachary Rubin, alergólogo pediátrico en Chicago, quien explica que expulsar aire por ambas fosas nasales al mismo tiempo puede generar una presión excesiva en los conductos nasales. «Si sopla demasiado fuerte podría estar desplazando moco, bacterias y virus hacia la trompa de Eustaquio y potencialmente aumentar el riesgo de tener una infección de oído», señala. Por ello, insiste en una técnica más segura: «La mejor manera de sonarse la nariz es taparse una fosa nasal y exhalar lentamente con un pañuelo. No lo hagas demasiado fuerte. Debe ser cómodo. Luego lo haces del otro lado y después te lavas las manos con agua y jabón para asegurarte de no transmitir gérmenes a otras personas».
Lavados nasales
Más allá de la forma de sonarse, los fisioterapeutas destacan la relevancia de mantener una adecuada higiene nasal como medida preventiva. En concreto, recomiendan incorporar lavados nasales de forma regular, una práctica sencilla que puede realizarse en el hogar. El procedimiento consiste en preparar una solución salina mezclando agua con una cucharada de sal en un vaso. Posteriormente, se introduce el líquido en una jeringa y se aplica con suavidad por uno de los orificios nasales, manteniendo la cabeza ladeada, de modo que el agua salga por el lado contrario.
Este tipo de cuidados, según los especialistas, contribuye a mantener las vías respiratorias despejadas y a reducir la carga de virus y bacterias. «Es un tratamiento muy simple que podemos seguir en casa cada día combatiendo fácilmente las infecciones y reduciendo el uso de medicamentos», concluyen.