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Gin tonic después de comer: los expertos aclaran si realmente ayuda a la digestión

Para un adulto sano, beber de forma ocasional una ginebra con tónica después de comer no debería suponer ningún peligro para su salud, pero hay quien va más allá y justifica esta práctica como algo saludable a nivel digestivo. De hecho, es habitual escuchar que las hierbas utilizadas para elaborar la ginebra aumentan la secreción de ácido estomacal y las enzimas digestivas y facilitan, de esta forma, la digestión.

Hace unos meses, la nutricionista Ruchi Bhuwania Lohia, especialista en longevidad, reabría la polémica al afirmar, en un artículo publicado en Daily Mail, que cambiar las bebidas como la cerveza por licores claros como la ginebra podía ser beneficioso para el intestino. La nutricionista afirmaba que un chupito de ginebra aporta unas 50 calorías, en comparación con las aproximadamente 130 calorías de una copa mediana de vino tinto o blanco o las 200 a 300 calorías de una pinta de cerveza, y añadía: «Las bebidas alcohólicas claras son más fáciles de metabolizar, lo que supone menos estrés para el cuerpo», aunque advertía que «beber cualquier bebida alcohólica en lugar de una bebida sin alcohol sigue sin ser una buena elección».

¿Es o no digestivo?

Durante años se ha extendido la idea de que el gin tonic podía favorecer la digestión gracias a la quinina presente en la tónica y al sabor amargo y aromático de la ginebra, ya que se pensaba que estos compuestos estimulaban la producción de saliva y jugos gástricos.

La Dra. Celia Mora explica que la tradición se remonta a los siglos XVIII y XIX, cuando los británicos asociaron la quinina de la tónica y los sabores amargos y aromáticos de la ginebra con una mejor digestión al estimular la producción de saliva y jugos gástricos.

Sin embargo, la doctora advierte de que esta creencia no tiene respaldo científico. Lejos de mejorar la digestión, el alcohol puede ralentizar el proceso digestivo y dificultar el vaciado gástrico, por lo que su efecto sería más bien el contrario al que tradicionalmente se le atribuye.

Además, recuerdan que la cantidad de quinina presente actualmente en las tónicas comerciales es muy baja, por lo que su posible efecto digestivo resulta prácticamente insignificante.

Por su parte, Jesús Vázquez Martínez, médico especialista en nutrición, explicaba en el pódcast Morir de éxito, conducido por Miguel Ángel Ferrer, que «no existen estudios que demuestren que la mezcla de ginebra y tónica favorezca la digestión». El especialista insistía en que los ingredientes presentes en un gin tonic no aportan beneficios reales para la salud y advertía además sobre el elevado contenido de azúcar de la tónica. Según explicaba, una sola lata de esta bebida puede equivaler aproximadamente a siete terrones de azúcar, una cantidad considerable, especialmente si se consume tras comidas copiosas.

Por tanto, los médicos insisten en que, aunque una persona pueda sentirse bien tomando un gin tonic después de una comida y consumirlo ocasionalmente no suponga un problema, no debe considerarse una bebida con propiedades digestivas. En este sentido, recalcan que su consumo debe entenderse únicamente como una opción recreativa y siempre con moderación, especialmente teniendo en cuenta el contenido de alcohol y azúcar presente en este tipo de combinados.