La importancia de la hidratación en veranoGetty/ Shark.749@gmail.com

Beber agua sin parar no hidrata más: mitos que desmonta la ciencia

Con las olas de calor cada vez más frecuentes, mantenerse bien hidratado se ha convertido en una prioridad. Sin embargo, algunos de los consejos más repetidos no siempre son correctos. Especialistas de Aurora Intelligent Nutrition (AIN) recuerdan que hidratarse va mucho más allá de beber grandes cantidades de agua y desmontan algunos de los mitos más habituales.

El agua es fundamental para el organismo, pero la hidratación no depende únicamente de la cantidad que se bebe. Según explica Carlos Morales, el organismo necesita también electrolitos —como sodio y potasio— para retener adecuadamente los líquidos. De hecho, algunos estudios han observado que bebidas como la leche o las soluciones de rehidratación oral pueden mantener la hidratación durante más tiempo que el agua sola en determinadas situaciones.

No obstante, para la mayoría de las personas sanas, el agua sigue siendo la bebida de elección para la hidratación diaria, mientras que las soluciones con electrolitos están especialmente indicadas cuando existen pérdidas importantes de líquidos y sales, como ocurre con diarreas, vómitos, ejercicio intenso o exposición prolongada al calor.

Lo que nos dice la orina

Existe la creencia de que cuanto más clara sea la orina, mejor hidratado está el organismo. Sin embargo, beber agua de forma excesiva y sin necesidad puede llegar a diluir la concentración de sodio en sangre y favorecer una hiponatremia, una alteración potencialmente grave, aunque poco frecuente, que suele aparecer tras un consumo muy elevado de agua en poco tiempo o durante esfuerzos físicos prolongados.

Lo recomendable es beber según la sed, aumentando la ingesta cuando hace calor, se realiza ejercicio o existen mayores pérdidas de líquidos.

Café y gominolas

Aunque la cafeína tiene un ligero efecto diurético, el agua contenida en el café o el té compensa ese efecto cuando se consumen en cantidades habituales. Por ello, estas bebidas también contribuyen a la hidratación diaria, siempre que no sustituyan completamente al agua.

Respecto a las gominolas de electrolitos, los expertos aseguran que pueden resultar cómodas para determinadas situaciones, pero no sustituyen a una adecuada ingesta de líquidos. «Pueden servir como complemento, pero no reemplazan el papel del agua ni de las bebidas formuladas específicamente para la rehidratación cuando esta es necesaria», afirman.

Hidratación y belleza

En los últimos años han proliferado productos que combinan hidratación con ingredientes como colágeno, magnesio o adaptógenos, dentro del llamado concepto beauty from within («belleza desde el interior»).

Los expertos recuerdan que la eficacia de estos productos depende de que los ingredientes activos estén presentes en dosis respaldadas por evidencia científica y no únicamente de las promesas publicitarias.

Recomendaciones básicas

Con temperaturas cada vez más elevadas, los expertos insisten en que la clave no consiste en beber agua de forma compulsiva, sino en adaptar la hidratación a las necesidades de cada persona. Para la población general, las recomendaciones básicas siguen siendo:

  • Beber agua con regularidad, especialmente cuando hace calor o se realiza actividad física.
  • No esperar a tener una sed intensa para hidratarse durante episodios de calor extremo.
  • Consumir frutas y verduras ricas en agua, que también aportan minerales.
  • Reponer electrolitos únicamente cuando existan pérdidas importantes de líquidos o así lo indique un profesional sanitario.
  • Prestar atención a signos de deshidratación como sed intensa, mareo, cansancio, boca seca o disminución de la cantidad de orina.