Calambres nocturnos
Calambres nocturnos en el gemelo: qué hacer cuando se te sube la bola
Despertarse en mitad de la noche con un dolor repentino en la pierna es algo más común de lo que parece. Los calambres musculares nocturnos son contracciones involuntarias que aparecen de forma brusca, provocan un dolor intenso y pueden interrumpir el sueño. Aunque pueden afectar a distintos músculos del cuerpo, son especialmente habituales en las piernas y los pies.
Cuando el calambre se concentra en el gemelo, es frecuente recurrir a una expresión muy popular: «Se sube la bola». La sensación es fácilmente reconocible: el músculo se contrae de manera repentina y puede llegar a formar bajo la piel un bulto duro de tejido muscular; de ahí el origen de esta expresión.
El episodio suele durar desde unos segundos hasta varios minutos. Incluso cuando el calambre ha desaparecido, es habitual que el músculo quede dolorido o sensible durante algunas horas.
La fisioterapeuta de Fisionava - Clínica La Inmaculada, Pilar Rueda, recomienda actuar con calma y comenzar por estirar el músculo de forma progresiva.
«Al principio el dolor aumenta y se hace más intenso, pero poco a poco se va relajando y las fibras musculares se van soltando. Hay que aumentar poco a poco la intensidad del estiramiento hasta que pase del todo».
Qué hacer cuando se sube la bola
Raúl Blas Sánchez, podólogo y fisioterapeuta colaborador del equipo experto de Atida Mifarma, explica en sus redes sociales los pasos que hay que dar para aliviar el dolor.
En primer lugar, estira de inmediato. «Levanta los dedos del pie hacia ti, con la rodilla estirada y desde la cama. Mantén este estiramiento durante 30 segundos y acuérdate de no realizar rebotes».
Masajea el gemelo con la palma o con los nudillos, de abajo hacia arriba, hasta que el dolor empiece a disminuir. «Si no cede, levántate y anda durante unos 30 segundos».
Evita dormir con el pie en punta. Dormir con el tobillo estirado favorece el calambre.
Recuerda aplicar calor y no aplicar frío en esta zona.
Por qué aparecen los calambres
Según Pilar Rueda, las principales causas de los calambres musculares son:
- Una disminución de sales minerales en el músculo.
- El sobrepeso.
- El sobreesfuerzo.
- El frío.
- Determinados medicamentos.
- Una disminución de agua en el músculo.
Cómo evitar los calambres musculares
Para prevenir los calambres es fundamental mantener una buena hidratación y una alimentación adecuada. En el caso de quienes realizan ejercicio, también es importante que los entrenamientos sean responsables con los periodos de descanso y que incluyan un calentamiento y estiramientos adecuados.
Cuando los calambres aparecen de forma habitual, los profesionales recomiendan acudir a un fisioterapeuta, que puede valorar el estado del músculo y comprobar si existen contracturas, puntos gatillo o acortamientos.