III Cumbre Internacional por la Longevidad (International Longevity Summit 2026)
Dr. Valentín Fúster: «No basta con vivir más años; hay que llegar a ellos con la mente lúcida»
Madrid ha reunido a expertos internacionales para debatir el futuro de la longevidad
La Cumbre Internacional por la Longevidad ha concluido este 1 de octubre con una segunda jornada centrada en los mecanismos biológicos del envejecimiento, las denominadas Zonas Azules, las nuevas terapias y el papel de las políticas públicas en el impulso de la longevidad saludable.
El encuentro, celebrado en la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME), ha reunido a expertos de distintos ámbitos de la medicina, la investigación y la biotecnología. La organización lo ha presentado como el mayor encuentro de expertos en longevidad celebrado hasta la fecha en España.
La jornada del jueves 1 de octubre arrancó con las palabras de bienvenida de la RANME, el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM). A continuación la Dra. María Cordón, vocal de la Junta del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid, ICOMEM, subrayó que «estamos viviendo un momento sin precedentes, lo que hace una década parecía ciencia ficción, hoy es una realidad clínica en el día a día. La IA nos permite analizar millones de marcadores para anticipar el riesgo a una enfermedad. Por primera vez podemos actuar sobre el propio proceso del envejecimiento, el cambio e paradigma más profundo de la medicina, pasamos de una medicina reactiva a una medicina preventiva, añadimos vida saludable a nuestros años finales».
Por su parte, José Luis Cordeiro, organizador y miembro de la World Academy of Art and Science, defendió que «la longevidad ha dejado de ser una aspiración de unos pocos para convertirse en una prioridad de toda la sociedad».
Silvia Saavedra Ibarrondo, Directora general de mayores del Ayuntamiento de Madrid, recordó que desde las instituciones públicas «compartimos la importancia de los avances científicos y tecnológicos, pero la longevidad no depende únicamente de ellos. También depende de nuestra capacidad para construir ciudades capaces de acompañarnos a lo largo de toda la vida. En 2049 se estima que más de un millón de personas en Madrid tendrán 65 años o más, y el reto es que puedan llegar a esa etapa y vivirla con salud, seguridad, autonomía y calidad de vida».
Del corazón a los telómeros
La sesión dedicada a corazones, telómeros y señas de identidad del envejecimiento comenzó con el Dr. Valentín Fúster, presidente del Mount Sinai Fuster Heart Hospital de Nueva York y director general del CNIC, que abordó el reto de la longevidad frente a la demencia: «No basta con vivir más años; hay que llegar a ellos con la mente lúcida. Cuidar el corazón desde edades tempranas es una de las mejores formas de proteger el cerebro».
La Dra. María Blasco, jefa del Grupo de Telómeros y Telomerasa del CNIO explicó por qué los telómeros se perfilan como una diana terapéutica frente al envejecimiento y las enfermedades asociadas: «Los telómeros nos dicen cuánto han envejecido nuestras células. Actuar sobre ellos abre la puerta a tratar enfermedades ligadas a la edad, pero con la prudencia que exige una diana tan poderosa».
El Dr. Guido Kroemer, profesor de la Université Paris-Descartes presentó el caso de ACBP/DBI como ejemplo de las señas de identidad del envejecimiento: «Cada vez entendemos mejor los mecanismos que impulsan el envejecimiento, y eso nos permite actuar sobre ellos. Moléculas como ACBP/DBI muestran que se puede intervenir sobre el metabolismo y la inflamación para ganar salud.»
Debemos dejar de ver el envejecimiento como algo inevitable y empezar a abordarlo como un proceso biológico que se puede estudiar, medir y modificar
Cerró el bloque la Dra. Bashayer Almubarak, directora de Investigación Científica de la Hevolution Foundation, que invitó a replantear cómo pensamos el envejecimiento: «Debemos dejar de verlo como algo inevitable y empezar a abordarlo como un proceso biológico que se puede estudiar, medir y modificar. Ese cambio de mirada es lo que permitirá extender los años de vida saludable para todos, no solo para unos pocos.»
Zonas Azules: ¿puede Madrid ser una?
La sesión sobre las Zonas Azules tuvo a Madrid como ejemplo. Michel Poulain, PhD, cocreador del concepto de «Zonas Azules», planteó si la capital podría llegar a serlo. «Una Zona Azul se define con datos demográficos verificados, no con mitos. Madrid presenta cifras de esperanza de vida excepcionales y merece un estudio riguroso que permita explicar a qué se deben. Sin embargo, también debe mejorar en determinados aspectos para vivir y no solo sobrevivir: favorecer una alimentación local y estacional, incorporar el movimiento natural a la vida cotidiana, reducir el estrés de la población, reforzar el apoyo familiar frente a la institucionalización, mantener un propósito vital y fomentar unas relaciones sociales sólidas.»
El Dr. Arturo Fernández-Cruz, presidente de la Fundación Fernández-Cruz repasó los secretos de la longevidad madrileña: «No hay una fórmula única. La longevidad de Madrid es el resultado de la dieta mediterránea, de un buen sistema sanitario, de los vínculos sociales y de un estilo de vida activo. Conocer bien esa combinación nos permitirá reforzarla.»
Por su parte, Arseniy Trukhanov, PhD, secretario general de ESAAM, mostró cómo los modelos de inteligencia artificial permiten controlar la edad biológica: «La inteligencia artificial nos permite estimar la edad biológica de cada persona y comprobar cómo responde a una intervención. Es la brújula para pasar de una medicina que reacciona a otra que previene.»
Marcha por la Longevidad
A las 14:00 la Marcha por la Longevidad partió de la Real Academia Nacional de Medicina de España rumbo a la Puerta del Sol, el Congreso de los Diputados y la Plaza de Cibeles. En cada institución se leyó la Declaración de Madrid por la Longevidad: manifiesto científico y social que proclama que la ralentización y reversión del envejecimiento ya no son una duda teórica, sino una certeza médica cuyo único dilema es el tiempo que tardará en implantarse masivamente.
El documento exige un firme compromiso político y económico de las instituciones locales y nacionales, instándolas a invertir decididamente en medicina preventiva y biotecnología con el fin de transformar el envejecimiento en una etapa activa, reducir la dependencia y aliviar de forma drástica los costes de la sanidad pública.
De los laboratorios a la clínica
La tarde se centró en las terapias que pasan del laboratorio a la consulta. Max Kholin, cofundador de Gero defendió que ralentizar el envejecimiento es el mayor premio: «Si logramos retrasar el ritmo del envejecimiento, retrasamos a la vez las enfermedades que lo acompañan. La física del envejecimiento, la inteligencia artificial y la validación farmacéutica pueden convertir esa idea en tratamientos reales.»
Si logramos retrasar el ritmo del envejecimiento, retrasamos a la vez las enfermedades que lo acompañan
La investigación con modelos animales sigue siendo otra vía relevante para evaluar nuevas intervenciones. Aubrey de Grey, PhD, ha explicado que en LEV Foundation trabajan con ratones para estudiar estrategias destinadas a extender significativamente su vida y comprender mejor el envejecimiento de todo el organismo. En este contexto, la doctora Caitlin Lewis ha subrayado la importancia de analizar no solo la longevidad, sino también los efectos sistémicos de estas intervenciones. «El objetivo no es únicamente que los ratones vivan más tiempo, sino comprender cómo responde cada sistema del organismo y si ese aumento de la longevidad se acompaña de una mejor salud. Por eso monitorizamos de forma integral a los animales y comparamos los resultados entre los distintos grupos experimentales.»
El estudio, actualmente en su segundo año, incluye 1.000 ratones divididos en 10 grupos, sometidos a experimentos diferentes y monitorizados en todo el organismo. Como ha explicado Lewis «hace 200 años, un tercio de los niños moría antes de cumplir un año. Hoy esa realidad ha cambiado gracias a la medicina preventiva. En LEV Foundation trabajamos con ratones cuya vida media es de aproximadamente 2,5 años y buscamos extenderla un 50%, hasta los 3,5 años.»
Defensa pública de la longevidad
El panel sobre defensa pública de la longevidad reunió a Francisco Mera Cordero, MD (director científico del summit), Sergio M.L. Tarrero, Gennady Stolyarov II y Karnika Yashwant, que coincidieron en la necesidad de que los avances científicos se traduzcan en políticas públicas. Para el Dr. Mera Cordero, «la sociedad tiene derecho a conocer lo que la ciencia ya sabe sobre el envejecimiento, y a reclamar que ese conocimiento llegue a la sanidad y a las políticas públicas. En 10 años nos sentaremos y recordaremos cuando pensábamos que seríamos mayores.» Tarrero añadió que «sin una defensa activa de la longevidad, los avances se quedarán en los laboratorios. Hace falta voz ciudadana, y hace falta que las instituciones la escuchen.»
Las dos ponencias magistrales de la tarde cerraron el programa científico. Michael Fossel, PhD, presidente y fundador de Telocyte, planteó la reversión del envejecimiento como horizonte de la medicina: «Durante décadas hemos tratado las enfermedades del envejecimiento una a una. Si actuamos sobre el proceso de fondo, podremos abordarlas todas a la vez. Por primera vez, revertir el envejecimiento es un objetivo realista.»
A continuación, Bill Faloon, cofundador de la Life Extension Foundation presentó los experimentos de rejuvenecimiento con factores de Yamanaka en monos: «Los avances con factores de Yamanaka en primates muestran que el rejuvenecimiento celular es posible en animales cercanos a nosotros. Es un paso decisivo antes de llegar a los ensayos en humanos, que deberán ser rigurosos y seguros.»