La farmacéutica Teresa Bueno, en un momento de la entrevista en la redacción de El Debate
Entrevista
Teresa Bueno, farmacéutica: «Buscamos una píldora para no envejecer, pero esa píldora no existe»
La experta en suplementación responde las preguntas de El Debate
La farmacéutica Teresa Bueno desarrolla su labor tanto detrás del mostrador de su farmacia como en redes sociales, donde apuesta por una atención cercana y personalizada. Desde su establecimiento en el barrio madrileño de Hortaleza, responde a las dudas de sus pacientes sobre síntomas, patologías crónicas y diferentes aspectos relacionados con el cuidado de la salud.
Su trabajo abarca áreas tan diversas como la suplementación, la nutricosmética y la dermocosmética, además de servicios de ortopedia y audiometría. Con más de 15 años de experiencia, su objetivo es acompañar a los pacientes y ofrecerles orientación para contribuir a mejorar su calidad de vida.
La farmacéutica ha visitado la redacción de El Debate para hablar sobre algunos de los suplementos más populares y explicar qué se sabe sobre sus posibles beneficios, cuándo pueden ser útiles y qué aspectos conviene tener en cuenta antes de incorporarlos a la rutina.
–En los últimos años estamos viviendo un boom de la suplementación. ¿A qué responde esta tendencia?
Es verdad que hoy en día hay un boom de la suplementación. Todo el mundo quiere envejecer de una manera más saludable. Pero no todo vale para todo. Los suplementos son herramientas para momentos determinados o para determinadas etapas de la vida.
Lo que tenemos que tener en cuenta, especialmente desde la farmacia, es que debe existir una base de evidencia científica. No todos los suplementos sirven para todo. No tiene sentido levantarse por la mañana y tomar diez complementos simplemente porque están de moda o porque existe una determinada tendencia.
El farmacéutico puede ayudar porque conoce al paciente y sus hábitos. Es importante valorar qué necesita cada persona. Por ejemplo, durante determinadas etapas de la vida de una mujer, como el embarazo o la menopausia, o en momentos de mucho estrés, la suplementación puede ser una herramienta que ayude a encontrarse mejor o a corregir determinadas carencias nutricionales. Pero si no la necesitas, no hace falta tomarla.
– ¿Y cómo sabemos si necesitamos un suplemento? ¿Se puede llevar una analítica a la farmacia?
–La analítica es una herramienta muy objetiva. Permite detectar, por ejemplo, déficits de vitamina D o de hierro. Pero también hay que tener en cuenta la clínica del paciente. Una persona puede decirte: «Estoy cansada» o «Se me cae el pelo». En la etapa de la menopausia pueden aparecer además sofocos o irritabilidad, y también pueden existir picos de estrés.
La menopausia puede llegar y cambiar muchas cosas de un día para otro, y la mujer tiene que aprender a gestionar esos cambios. El farmacéutico es un profesional que puede acompañarla y guiarla, especialmente en lo relacionado con la suplementación.
Teresa Bueno, farmacéutica: «Todo el mundo quiere envejecer de una manera más saludable, pero no todo vale»
–Hablemos del sueño. ¿Qué importancia tiene?
–Para mí es un tema muy sensible. Siempre digo en el mostrador que quien no duerme no vive. Cuando no descansamos, se descompensan todos los ritmos biológicos: el metabolismo, el carácter... todo.
Dormir es fundamental y es uno de los pilares de la longevidad. Otros son el ejercicio de fuerza, la ingesta adecuada de proteína para mantener la masa muscular, una alimentación sana y equilibrada y las relaciones sociales.
Todo esto parece muy básico, pero es real. La suplementación no sustituye estos pilares. Puedes tomar muchos suplementos, pero si tienes una dieta rica en grasas saturadas, no descansas y llevas una vida sedentaria, la suplementación no va a compensarlo.
–¿El magnesio puede ayudar a dormir mejor?
–Puede. El magnesio es un activo que tiene evidencia científica y, a partir de determinadas edades, puede estar indicado, sobre todo para el descanso, la relajación muscular y otras muchas reacciones que se producen en el organismo y que necesitan magnesio. El cansancio también puede ser un indicador de que existe una carencia.
Buscamos una píldora para no envejecer, pero esa píldora no existe
Pero vivimos en un momento en el que parece que todas las mujeres tienen que empezar a tomar magnesio. Y no es así. Una mujer de 30 años puede no necesitarlo y, simplemente porque lo ha visto en redes sociales, acudir a un establecimiento o comprarlo por internet.
Por eso insisto en dar valor al farmacéutico. Es un profesional accesible y cercano, al que puedes acudir sin pedir cita. Además, está formado en suplementación y puede ayudar a identificar qué necesita realmente cada persona.
– ¿Qué suplementos recomendarías a una mujer de unos 45 años que está estresada, no llega al día a día y se siente cansada?
–Cuando veo a una mujer así, normalmente acaba apareciendo el problema del sueño. Cuando alguien me dice que no duerme bien, siempre intento averiguar por qué. Hay que saber si es un problema puntual o si se está alargando en el tiempo, porque puede convertirse en crónico.
En ese caso, puede ser necesario derivar a una terapia cognitivo-conductual, que ayuda a enseñar al cerebro determinadas pautas y a mejorar la higiene del sueño.
Porque no sirve de mucho tomar magnesio, una ayuda para dormir o determinados activos si después estás mirando la pantalla del móvil hasta acostarte o has tomado una comida copiosa.
– ¿Qué papel juega la melatonina?
–La melatonina es una hormona reguladora del sueño, pero no es un botón que puedas encender y apagar. También hay que tener en cuenta las dosis.
Funciona bien en determinadas personas y en etapas puntuales. Por ejemplo, puede ser útil para aquellos que tienen cambios de turno en el trabajo o que viajan y sufren modificaciones en sus ciclos de sueño.
También puede tener contraindicaciones. Hay personas que acuden al mostrador porque les produce dolor de cabeza, un efecto que está descrito. Por eso insisto en que no todo vale para todo.
En la farmacia podemos hacer incluso un pequeño test de insomnio: preguntar si la persona se despierta por la noche, cuánto tiempo permanece en la cama antes de dormirse, qué rutinas tiene... Parece que no, pero establecer una rutina ayuda al cerebro a adaptarse y puede favorecer un mejor descanso.
Es muy importante saber qué ocurre y por qué no se concilia bien el sueño. Dependiendo de la situación se puede recomendar un activo u otro
Hay personas que, por ejemplo, se quedan embarazadas y dejan de tomar un medicamento para dormir porque ya no pueden hacerlo. Y descubren que pueden dormir. Muchas veces, cuando nos metemos en la cama, miramos el reloj y pensamos: «Mañana tengo que madrugar, no voy a dormir, mañana me voy a encontrar mal». Entramos en una especie de círculo de miedo al sueño.
Por eso es muy importante saber qué ocurre y por qué no se concilia bien el sueño. Dependiendo de la situación, el farmacéutico puede recomendar un activo u otro. Si existe un pico de estrés, determinados activos pueden ayudar a que llegues menos excitado al final del día y favorecer el descanso.
Teresa Bueno
–El triptófano, ¿para qué estaría indicado?
–El triptófano es un precursor de la serotonina y puede funcionar bien en determinadas situaciones relacionadas con el estado de ánimo y los cambios de humor. Tiene evidencia científica y lo recomendamos para determinados perfiles de personas.
Cuando te encuentras mejor, al final eso repercute en tu día a día.
–Estamos hablando sobre todo de personas a partir de determinada edad. ¿Qué ocurre con los jóvenes que no duermen, que tienen que estudiar o que también están sometidos a estrés?
– Ocurre lo mismo. Muchas personas jóvenes no tienen necesariamente una buena capacidad para gestionar el estrés. Existen activos que pueden actuar como moduladores y ayudar a afrontar mejor el día.
En nuestra farmacia tenemos un activo que hemos formulado nosotros y que utilizan muchas personas jóvenes que trabajan conmigo, el Stresstab. Les ayuda a relajarse y a trabajar mejor. Es natural, no es químico, y permite afrontar las cosas de otra manera.
Tanto los jóvenes como las mujeres de mediana edad, alrededor de los 45 años, pueden encontrarse con muchas responsabilidades y, además, con cambios hormonales importantes. La mujer puede empezar a entrar en una especie de ruleta en la que está cansada, triste, no se encuentra bien y no sabe qué le ocurre.
Entonces empieza a suplementarse: un producto por aquí, otro por allá, uno que le ha recomendado una amiga, otro que ha visto en redes sociales... Al final puede terminar tomando muchos suplementos, de los cuales algunos le vienen bien, otros no los necesita y otros pueden no estar indicados.
Ahí está precisamente el papel de la farmacia: acompañar al paciente, hacer un seguimiento y ayudarle a identificar qué necesita y qué no necesita. Si tienes una dieta equilibrada, quizá no necesitas tomar proteína porque ya la estás obteniendo a través de la alimentación.
Otra situación diferente es la de las personas que están tomando medicamentos del grupo de los GLP-1. En determinados casos puede estar indicado realizar un aporte adicional de suplementación para evitar la pérdida de masa muscular, que es muy importante.
La verdadera longevidad pasa por dormir bien, alimentarse bien, hacer ejercicio y rodearse de amigos y de una buena compañía
Estamos muy informados y queremos envejecer mejor. Nos da miedo envejecer y buscamos una especie de píldora de la longevidad. Pero esa píldora no existe.
La verdadera longevidad pasa por dormir bien, alimentarse bien, hacer ejercicio y rodearse de amigos y de una buena compañía. Esos son los pilares. Después, determinados suplementos con evidencia científica pueden ser un plus y ayudar, pero no pueden sustituirlos.
Por eso el farmacéutico tiene también una labor muy importante de educación sanitaria, especialmente frente a la sobreinformación que existe actualmente en las redes sociales.
–Se habla mucho del zinc y de la vitamica C
– El zinc también tiene evidencia científica relacionada con la función inmunitaria y, de hecho, se está incorporando a muchos suplementos.
Respecto a la vitamina C existe una tendencia a pensar que tomándola vamos a conseguir que un resfriado desaparezca antes. Puede aportar determinados beneficios, pero no significa que vaya a eliminar la infección en cinco días.
La vitamina C es hidrosoluble y se elimina por la orina. En cambio, con otras vitaminas liposolubles, como la vitamina D, hay que tener un mayor control.
– Hablando precisamente de vitamina D, ¿qué papel tiene?
–La vitamina D tiene evidencia científica. Actualmente también se está estudiando y utilizando en combinación con vitamina K en determinados productos relacionados con la salud ósea.
Pero no podemos pensar que todo se soluciona tomando un suplemento y quedándonos en casa. Salir y tener una exposición solar adecuada también es fundamental.
La vitamina D puede ser especialmente relevante en personas con déficit y en determinadas situaciones, como el embarazo. También puede utilizarse en mujeres con niveles bajos de estrógenos, siempre dentro de un abordaje que incluya ejercicio de fuerza, especialmente para preservar la masa muscular.
En España, además, es frecuente encontrar niveles insuficientes de vitamina D en la población, por lo que es importante valorar cada caso.
–Existe otro boom: el de la proteína ...
–Si, hay proteína en todas partes: en yogures, batidos y otros muchos productos pero si llevas una dieta adecuada, quizá no necesitas suplementarla. También habría que valorar determinados parámetros, como la función renal, antes de hacer un aporte adicional. Sí es cierto que, junto con el ejercicio de fuerza, o combinada con otros activos como la creatina, la proteína puede tener un papel importante. La creatina también está adquiriendo mucho protagonismo en relación con el ejercicio de fuerza y el envejecimiento saludable.
En nuestra farmacia, dado el interés que está generando, estamos trabajando en un suplemento que combina proteína, creatina, coenzima Q10, por su función antioxidante, y vitaminas del grupo B. Está especialmente orientado a perfiles como las personas que toman tratamientos GLP-1 y pueden presentar un aporte insuficiente de proteína, con el objetivo de ayudar a preservar la masa muscular, y también a mujeres que experimentan una disminución de estrógenos.
Pero el ejercicio de fuerza es fundamental. Es casi indiscutible que tiene un papel esencial y, desde luego, es más importante que buscar una «píldora de la longevidad».
Al final, hablamos de una visión integral de la salud, de 360 grados, siempre acompañada por el farmacéutico y basada en estudios y en activos que cuenten con evidencia científica.
– Cambiando un poco de tema, estos días estamos viendo un boom de gripe y COVID. ¿Qué podemos hacer? ¿Se siguen haciendo test de COVID? ¿Tiene sentido hacérselos?
–Desde la pandemia tenemos una herramienta que antes no utilizábamos tanto: los test. Y la verdad es que pueden ayudarnos bastante, sobre todo cuando hablamos de personas vulnerables. Los test se siguen vendiendo mucho. Estas semanas, por ejemplo, hubo un pico aquí en Madrid y se dispensaron muchos test y muchos antigripales.
En caso de infección, lo importante es mantener la tranquilidad, descansar y utilizar, si es necesario, tratamientos sintomáticos como los antitérmicos o el paracetamol para encontrarnos mejor.
Hay que mantener la tranquilidad y si sale positivo, es mejor no acudir a visitar a esa persona vulnerable. En muchos casos se trata de un proceso vírico que cursa con varios días de síntomas. Los antigripales pueden ayudar a encontrarnos mejor, pero los tres o cuatro días de evolución hay que pasarlos.