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Papa León XIVDPA vía Europa Press

Operación del Papa  ¿Qué es un nódulo pulmonar? ¿Puede ser maligno? ¿Cómo es la cirugía?

El Papa León XIV está ingresado para extirparle un nódulo del pulmón

El Papa León XIV ha sido hospitalizado este martes en el Hospital Gemelli para extirparle un nódulo del pulmón, según han confirmado fuentes del Vaticano.

El pasado domingo, el propio Pontífice dio la noticia a los fieles tras el tradicional rezo del Ángelus: «Recientemente, durante unos controles, los médicos me encontraron un módulo circunscrito en el pulmón. Ha sido detectado en una fase muy temprana y bien localizado», indicó el León XIV ante los fieles congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano.

Los nódulos pulmonares son pequeñas lesiones localizadas en el pulmón que suelen detectarse de manera casual durante una prueba de imagen realizada por otro motivo. Aunque algunos pueden corresponder a un cáncer en una fase inicial, también pueden estar relacionados con infecciones antiguas, cicatrices u otros procesos benignos.

Por eso, ante el hallazgo de un nódulo, lo importante es estudiar sus características y determinar si necesita seguimiento o pruebas adicionales.

¿Qué es un nódulo pulmonar?

Un nódulo pulmonar es una pequeña lesión localizada, en el tejido del pulmón que mide hasta tres centímetros de diámetro. Cuando supera ese tamaño, suele hablarse de una masa pulmonar, que requiere una valoración específica.

Estos nódulos son relativamente frecuentes, especialmente a medida que aumenta la edad y se realizan más pruebas de imagen. En muchas ocasiones, la persona no sabe que los tiene hasta que aparecen en una radiografía de tórax o en una tomografía computarizada (TC).

Su detección no implica necesariamente que exista una enfermedad grave. De hecho, muchos nódulos no provocan síntomas y permanecen estables durante años.

¿Por qué aparecen?

Las causas son diversas y no todas están relacionadas con el cáncer. Entre las más habituales se encuentran:

Infecciones previas: algunas infecciones respiratorias pueden dejar pequeñas lesiones o granulomas en el tejido pulmonar.

Cicatrices: determinadas lesiones antiguas pueden dejar cambios visibles en las pruebas de imagen.

Procesos inflamatorios: algunas enfermedades inflamatorias pueden provocar la aparición de nódulos.

Tumores: en un porcentaje de casos, el nódulo puede corresponder a un cáncer de pulmón o a una lesión originada por la diseminación de otro cáncer.

Probabilidad de malignidad

El Dr. Ricard Ramos, Jefe del Servicio de Cirugía Torácica del Hospital Clínic de Barcelona explica que la probabilidad de malignidad aumenta con ciertos factores:

Tamaño: nódulos mayores de 8 mm tienen mayor riesgo.

Morfología: bordes irregulares o espiculados.

Crecimiento: aumento de tamaño en estudios sucesivos.

Antecedentes: tabaquismo, edad avanzada, exposición a carcinógenos.

¿Qué síntomas pueden provocar?

La mayoría de los nódulos pulmonares son demasiado pequeños para producir molestias y se descubren de forma incidental. Cuando aparecen síntomas respiratorios, estos no permiten determinar por sí solos si el nódulo es benigno o maligno.

Entre las manifestaciones que pueden presentarse en determinadas circunstancias figuran:

  • Tos persistente
  • Tos con sangre
  • Falta de aire
  • Silbidos al respirar
  • Infecciones respiratorias recurrentes

Estos síntomas pueden deberse a muchas otras enfermedades, por lo que su presencia no confirma que exista un cáncer. No obstante, si se tose sangre o aparece una dificultad respiratoria importante, es necesario buscar atención médica sin demora.

Cuándo operar

La idea clave es que un nódulo pulmonar no equivale a un diagnóstico de cáncer. La mayoría son benignos, pero conviene seguir las recomendaciones médicas para identificar aquellos que necesitan un estudio más detallado. Para evaluar las características del nódulo y ver si es necesario operar, el médico pedirá un TAC y un PET-CT que mirará la actividad metabólica del nódulo. Si tiene actividad, una biopsia por broncoscopia o punción transtorácica, confirmará si un nódulo o masa pulmonar es benigno o maligno.

Por su parte, el especialista en Cirugía Torácica del Hospital Ruber Internacional, el doctor Régulo Ávila explica que «la lobectomía es el procedimiento más adecuado y consiste en extirpar la parte anatómica afectada (lóbulo pulmonar)» y añade: «Gracias a los avances en las técnicas quirúrgicas, hoy en día podemos llevar a cabo una resección sublobar o segmentectomía (extirpación de la parte básica del lóbulo pulmonar afectado) en los casos de nódulos menores a 2 cm., es decir, resecar el segmento donde se encuentra el nódulo y no todo el lóbulo, sacrificando así menos tejido, lo que preserva mejor la función pulmonar y permite una recuperación más rápida del paciente», reconoce el especialista.

El profesional sostiene que al igual que ocurre con muchos otros tipos de cáncer, la clave para curar el cáncer de pulmón es detectarlo en su etapa inicial, cuando todavía es pequeño y la tasa de curación puede ser del 80 % al 90 %.

Ambos procedimientos –lobectomía y segmentectomía–, pueden ser realizados mediante cirugía abierta (toracotomía) o mediante cirugía torácica asistida por vídeo (toracoscopia).

El Dr. Ricard Ramos explica que «la cirugía torácica mínimamente invasiva permite extirpar el nódulo con precisión, sin apenas molestias y en apenas 24-48h de ingreso».

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