El Papa León XIV, en una imagen de archivoDPA vía Europa Press

Cómo detectar a tiempo el cáncer de pulmón, como el del Papa León XIV

La operación del Papa León XIV, de 71 años, por un adenocarcinoma pulmonar en fase inicial ha vuelto a poner el foco en la importancia de detectar el cáncer de pulmón a tiempo. Identificar el tumor en una etapa temprana puede mejorar el pronóstico y ampliar las opciones de tratamiento.

Este tipo de cáncer puede aparecer en fumadores, exfumadores y personas que nunca han fumado. Además, en sus primeras fases puede no provocar síntomas evidentes, lo que dificulta su detección y hace especialmente importante conocer las señales de alerta y los factores de riesgo.

Los síntomas que pueden alertar

Aunque pueden deberse a otras enfermedades, profesionales de la MD Anderson Cancer Center Madrid explican que conviene consultar con un profesional sanitario ante una tos persistente o cambios en la tos habitual, falta de aire progresiva, dolor torácico, sangre en el esputo, ronquera persistente, infecciones respiratorias repetidas o pérdida de peso y apetito sin causa aparente.

La presencia de uno o varios de estos síntomas no significa necesariamente que exista un cáncer. Sin embargo, si persisten, empeoran o se acompañan de otras alteraciones, es importante solicitar una valoración médica.

En algunos casos, el tumor se descubre de forma accidental al realizar una radiografía o una tomografía computarizada (TAC) por otro motivo, antes de que produzca manifestaciones evidentes.

TAC de baja dosis

El TAC de baja dosis es la principal prueba de imagen utilizada para el cribado del cáncer de pulmón en personas asintomáticas con un riesgo elevado. Esta técnica, según explican desde la American Cancer Society (ACS) permite identificar nódulos y lesiones pequeñas que pueden pasar desapercibidos en una radiografía convencional.

Los estudios respaldan su utilidad en determinados grupos de riesgo, especialmente en función de la edad y los antecedentes de tabaquismo. Su objetivo es detectar posibles tumores en fases tempranas, cuando las opciones terapéuticas pueden ser más favorables.

No obstante, el TAC de baja dosis no se recomienda de forma indiscriminada a toda la población. La decisión debe individualizarse teniendo en cuenta factores como la edad, la cantidad de tabaco consumida a lo largo de la vida y el tiempo transcurrido desde que se abandonó el hábito.

Además, la prueba tiene limitaciones: puede detectar nódulos que no son cancerosos y generar falsos positivos que obliguen a realizar controles o exploraciones adicionales.

¿Sirve hacerse radiografías periódicas?

En personas asintomáticas con bajo riesgo, los médicos aseguran que no se ha demostrado que realizar radiografías de tórax periódicas o análisis de esputo sea una estrategia eficaz para reducir la mortalidad por cáncer de pulmón.

Por eso, la clave no consiste en realizar pruebas de forma rutinaria a todo el mundo, sino en identificar a las personas que pueden beneficiarse de un programa de cribado y establecer un seguimiento adecuado.

Ante síntomas persistentes, la evaluación médica es importante independientemente de que la persona fume o no. Y en quienes tienen antecedentes de tabaquismo, consultar con un profesional permite valorar tanto el riesgo individual como la conveniencia de realizar pruebas de detección precoz.