(El Papa León XIV en una imagen de archivoDPA vía Europa Press

Cómo es la recuperación de una operación de cáncer de pulmón como la del Papa León XIV

El pasado martes, el Papa León XIV fue operado con éxito de un adenocarcinoma pulmonar, el subtipo histológico más frecuente del cáncer de pulmón. La Dra. Lucrecia Ruiz Echeverría, del Servicio de Oncología Médica de MD Anderson Madrid - Hospiten afirma que, «en las fases iniciales, el adenocarcinoma pulmonar puede ser asintomático y detectarse de forma incidental mediante una prueba de imagen. Cuando se diagnostica precozmente, como al Santo Padre, es posible realizar una resección quirúrgica completa, el tratamiento puede tener intención curativa». En el caso del Papa los cirujanos le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica de cirugía videoasistida.

La recuperación tras recibir el alta del hospital depende de diferentes factores. La doctora Ruiz Echeverría explica que «tras la intervención, resulta fundamental disponer del informe anatomopatológico definitivo. Este permitirá determinar las características histológicas del tumor, el estado de los márgenes quirúrgicos y la posible afectación ganglionar, aspectos esenciales para establecer el estadio de la enfermedad y orientar el tratamiento posterior» y añade: «En función de estos resultados y del perfil molecular del tumor, un comité multidisciplinar valorará si la cirugía ha sido suficiente o si es necesario administrar tratamiento adyuvante, como quimioterapia, inmunoterapia o terapias dirigidas» .

Tiempo y paciencia

La recuperación después de una cirugía pulmonar requiere tiempo y paciencia. Tras recibir el alta hospitalaria es habitual que surjan dudas. Cada paciente evoluciona de forma diferente y el tipo de intervención, la edad, el estado de salud previo o la posible existencia de otras enfermedades influyen en el tiempo necesario para recuperar la capacidad funcional.

El Dr. Laureano Molins López-Rodó, especialista en cirugía torácica en el Hospital Universitario Quirónsalud Barcelona, explica: «Tras una cirugía pulmonar, el cuerpo necesita un periodo de adaptación. La recuperación es progresiva y, con un seguimiento adecuado, la mayoría de los pacientes evoluciona favorablemente y recupera su capacidad funcional».

Cuánto tiempo dura la recuperación

El proceso puede prolongarse desde varias semanas hasta algunos meses, dependiendo de la complejidad de la operación y de las características de cada paciente. Durante este periodo, el organismo se adapta a los cambios producidos por la intervención y recupera progresivamente parte de su capacidad funcional.

El tiempo estimado en la mayoría de los casos para recuperar la energía será de 6 a 8 semanas.

Qué síntomas pueden aparecer

Después del alta hospitalaria, algunas personas experimentan fatiga, molestias en la zona operada o sensación de falta de aire al realizar determinados esfuerzos. También puede persistir la tos y aparecer secreciones respiratorias durante el proceso de recuperación.

La intensidad y la duración de estos síntomas dependen, entre otros factores, del tipo de cirugía y de la evolución individual. Aunque algunas molestias pueden formar parte del posoperatorio, no deben atribuirse automáticamente a la recuperación: si aparecen síntomas nuevos, empeoran o generan preocupación, conviene consultar con el equipo sanitario.

La mejoría suele ser gradual, a medida que el paciente recupera fuerza, movilidad y tolerancia al esfuerzo. Los avances cotidianos, como caminar algo más o necesitar menos pausas para realizar una tarea, pueden ser señales de progreso.

Una de las dudas más frecuentes es cómo hacer para toser o estornudar. Los médicos recomiendan presionar con una almohada sobre la incisión cuando necesite hacerlo.

Qué se puede hacer

Los expertos aseguran que la recuperación no depende únicamente del paso del tiempo. La actividad física adaptada, la fisioterapia respiratoria y unos hábitos saludables pueden contribuir a mejorar la movilidad y la función respiratoria.

Caminar a diario de forma progresiva. Los paseos suaves, ajustados a las posibilidades de cada paciente, ayudan a recuperar la movilidad y la tolerancia al esfuerzo. Las limitaciones específicas deben seguir las indicaciones del equipo médico.

Seguir las pautas de fisioterapia respiratoria. Los ejercicios indicados por los profesionales sanitarios pueden ayudar a mejorar la expansión pulmonar, movilizar las secreciones y reducir el riesgo de determinadas complicaciones. Es importante realizarlos según las instrucciones recibidas, tanto durante el ingreso como después del alta cuando estén pautados.

Mantener una alimentación equilibrada y una buena hidratación. Aportar al organismo los nutrientes y líquidos necesarios favorece el proceso de recuperación. Las necesidades concretas pueden variar según el estado de salud y las recomendaciones médicas.

Descansar lo suficiente. Alternar periodos de actividad con descansos ayuda a gestionar el cansancio y a evitar esfuerzos excesivos. Recuperar energía forma parte del proceso y no significa necesariamente que la evolución sea desfavorable.

No fumar es una medida especialmente importante para proteger la salud respiratoria. Si el paciente necesita ayuda para dejarlo, puede consultar con su equipo sanitario sobre las opciones disponibles.

  • Evitar esfuerzos físicos: durante 4 a 6 semanas, no levantes objetos que pesen más de 4 kilogramos.
  • Caminar todos los días: es uno de los mejores ejercicios para mejorar tu fuerza y oxigenación.
  • Cuidar las incisiones: mantener las heridas limpias y secas. Cualquier cualquier enrojecimiento, hinchazón o secreción debe comunicarse al médico.
  • Controla el dolor: Es normal sentir molestias leves en el pecho o la espalda. Tomar los analgésicos recetados aliviará los síntomas.
  • Seguir las indicaciones del cirujano sobre qué actividades son seguras y cuándo puedes retomar tareas como conducir o trabajar.

Cuándo consultar con el médico

Aunque muchas personas evolucionan favorablemente después de una cirugía pulmonar, es fundamental reconocer las señales que requieren valoración médica.

Conviene contactar con los profesionales sanitarios si aparece fiebre persistente, aumenta la dificultad para respirar, el dolor no mejora con la medicación prescrita o la herida presenta enrojecimiento creciente, secreción u otros cambios preocupantes.

La dificultad respiratoria intensa o repentina, el dolor torácico intenso o la aparición de otros síntomas graves requieren atención médica urgente. Asimismo, cualquier presencia de sangre en el esputo debe valorarse según las indicaciones recibidas al alta, especialmente si aumenta o aparece acompañada de otros síntomas.

La Dra. Lucrecia Ruiz Echeverría concluye que es importante subrayar que el diagnóstico de cáncer de pulmón no implica necesariamente un pronóstico desfavorable: «Los avances en las técnicas diagnósticas, la caracterización molecular y las opciones terapéuticas han mejorado de forma significativa la evolución de estos pacientes, especialmente cuando la enfermedad se identifica en fases tempranas».