Un cambio en el tamaño de la pupila permite distinguir el habla interna del habla en voz alta
Tus ojos pueden delatar si hablas en voz alta o solo en tu cabeza, según la ciencia
Aunque no pronunciemos ninguna palabra, muchas veces mantenemos conversaciones con nosotros mismos en nuestra mente. Este diálogo interno nos ayuda a organizar los pensamientos y orientar nuestras acciones, y se considera una pieza importante del pensamiento y el autocontrol.
Estudios anteriores de neuroimagen han demostrado que el diálogo interno activa algunas de las mismas redes cerebrales relacionadas con el lenguaje que utilizamos al hablar en voz alta. Sin embargo, todavía no estaba claro si ambas formas de habla generan niveles similares de activación cerebral.
Para profundizar en esta cuestión, un grupo de investigadores estudió el tamaño de las pupilas como indicador no invasivo de los cambios momentáneos en la activación. En los experimentos participaron adultos jóvenes sanos que realizaron tareas de conteo en tres condiciones: en reposo, sin contar ni pensar en nada concreto; contando en voz alta; y contando mentalmente.
El diámetro de las pupilas se registró durante tres experimentos con distintos tipos de conteo. El primero consistía en contar de forma sencilla, como al decir «1, 2, 3...». El segundo utilizaba expresiones que combinaban números y sustantivos, como «un gato, dos gatos...». El tercero requería contar siguiendo intervalos, por ejemplo, «1, 4, 7...», una tarea que exige un mayor esfuerzo cognitivo.
Los resultados, publicados en la revista iScience mostraron que las pupilas se dilataban cuando los participantes contaban en voz alta, independientemente del experimento. En cambio, la respuesta durante el diálogo interno variaba según la tarea. Al contar mentalmente de forma sencilla, las pupilas se contraían; al utilizar expresiones de número y sustantivo, no se observaron cambios; y al contar por intervalos, se dilataban.
La medición del tamaño de las pupilas podría facilitar el estudio del diálogo interno en bebés y niños pequeños
En todos los experimentos, las variaciones del tamaño de las pupilas fueron menores durante el habla interna que durante el habla en voz alta.
Estos resultados sugieren que hablar mentalmente no es simplemente reproducir en silencio lo que diríamos en voz alta, sino que constituye una forma de utilizar el lenguaje asociada a una menor activación, según el indicador estudiado.
El análisis de las respuestas pupilares abre una nueva vía para investigar cómo funciona el lenguaje en nuestra mente. Hasta ahora, buena parte de los estudios sobre el diálogo interno se han apoyado en las descripciones que los propios participantes hacen de sus pensamientos, un método que puede resultar difícil de aplicar en niños pequeños.
La medición del tamaño de las pupilas, al ser no invasiva y no requerir respuestas verbales, podría facilitar el estudio del diálogo interno en bebés y niños pequeños. También podría ayudar a comprender cómo se desarrolla durante la primera infancia y cómo las personas recurren a él para calmarse o motivarse, por ejemplo, al practicar deporte.