Emmanuel MacronAFP

'Ley Duplomb'

Macron aprueba una polémica ley con cambios para el sector agrícola

El Constitucional galo ha intervenido para varios de sus apartados, incluido uno que planteaba la reintroducción de un polémico pesticida, el acetamiprid

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha promulgado este martes la polémica 'ley Duplomb', que introduce nuevas directrices en materia agrícola y fue corregida la semana pasada por el Consejo Constitucional para anular varios de sus apartados, incluido uno que planteaba la reintroducción de un polémico pesticida, el acetamiprid.

El Parlamento había dado luz verde a la norma a principios de julio, con el apoyo de los partidos afines a Macron y de Marine Le Pen. La reforma, sin embargo, generó una intensa ola de movilizaciones, reflejada en los más de dos millones de firmas recogidas en una iniciativa por internet.

El texto que este martes recoge el boletín oficial galo introduce los cambios aprobados por los magistrados del Constitucional, que terminaron de cerrar el debate político al censurar los apartados que permitían derogar la utilización de productos fitosanitarios con presencia de neonicotinoides u otras sustancias similares, así como las semillas tratadas con estos productos.

El tribunal argumentó que, con sus decisiones, pretende garantizar que las «necesidades» actuales «no comprometan la capacidad de las generaciones futuras y de otros pueblos por satisfacer las suyas», lo que pasa por apartar cualquier potencial retroceso «del derecho a vivir en un medio ambiente equilibrado y saludable».

Macron tenía dos semanas de plazo para estampar su firma, pero ya el viernes el Elíseo había avanzado que el mandatario agilizaría los trámites y que acataría sin más dilación los criterios establecidos desde el Constitucional, celebrados principalmente por grupos de izquierda y ecologistas.

El insecticida acetamiprid había sido prohibido por el país en 2018, aunque su uso sigue siendo legal en Europa. Este insecticida hace parte de la familia de los neonicotinoides, que son sustancias químicas similares a la nicotina que atacan el sistema nervioso central de los insectos. Los agricultores lo usaban para controlar las pestes y, en Francia particularmente, los fumigaban sobre cultivos de remolacha azucarera.

Pero diferentes estudios científicos han probado que el acetamiprid reduce el tiempo de vida de las abejas, disminuye la supervivencia de sus larvas y deteriora su memoria a largo plazo y, como olvidan las cosas, también las abejas olvidan cómo buscar sus alimentos. Estos hallazgos los han logrado en sus investigaciones, por ejemplo, científicos alemanes en 2024, como recoge France24. A pesar de esto, la Unión Europea sí permite su uso porque sus consecuencias no son tal letales como las de otros insecticidas neonicotinoides.