Tractoradas en España contra el trato de la UE con Mercosur
Oleada de manifestaciones del campo en España: «No controlan la cocaína que entra, como para saber el vacuno»
Los líderes de Asaja, COAG y UPA han presentado su calendario de protestas concentrado en la última semana de enero
La acción en las calles de los agricultores y ganaderos vuelve a escena. El rechazo del nuevo Marco Financiero Plurianual (MFP), la modificación de la nueva Política Agraria Común (PAC) y la burocracia excesiva alientan una reivindicación que ha estallado después de la alianza de libre comercio lista para su firma con Mercosur (Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil).
Las protestas no pillan por sorpresa al Gobierno. La demostración de poder de los agrarios el pasado 18 de diciembre en Bruselas aumentó la presión contra los Estados miembro y provocó el retraso de la rúbrica de un acuerdo que, gracias al apoyo final de Italia, ha recibido el visto bueno del Consejo de la Unión Europea pese al bloqueo planteado por Francia, Austria, Irlanda, Polonia y Hungría.
El clima de tensión se ha trasladado de la capital de la democracia europea a cada uno de los países afectados por el trato, especialmente a aquellos como España, cuyo Gobierno ha sido uno de los principales impulsores de la unión pese a contar con la oposición total del sector primario.
Tal y como adelantó recientemente El Debate, las tres principales organizaciones agrarias profesionales –Asaja, COAG y UPA– han fijado un calendario de movilizaciones concentrado en el tramo final de enero contra el rumbo tomado por la Comisión Europea para sus intereses. El campo español tomará las calles del 26 al 30 de enero, de manera que cada territorio pueda manifestarse cuando más convenga según sus obligaciones agrarias, y con el jueves 29 como el día fuerte de este ciclo que pone en entredicho al Gobierno y a la Unión Europea.
Los líderes de Asaja, COAG y UPA; Pedro Barato, Miguel Padilla y Cristóbal Cano, han presentado conjuntamente este calendario con el que el campo aumenta la beligerancia contra las directivas marcadas desde la clase política, a la que acusan de legislar de espaldas a la realidad que zarandea las explotaciones.
Barato, presidente de Asaja, ha mostrado su desconfianza por lo indicado por la UE: «Rechazamos rotundamente el acuerdo con Mercosur en su forma actual porque falta reciprocidad y provoca competencia desleal. El impacto sobre nuestra viabilidad es muy negativo y pone en riesgo productos sensibles, como el vacuno, las aves, el arroz, la miel, los huevos, el ajo, el etanol y el azúcar. «Los avances con las cláusulas de salvaguardia están muy bien, pero son una filfa porque la UE no sabe lo que entra en sus fronteras. La Comisión reconoce que solo el 0,0082 % de los productos importados son inspeccionados. No controlan la cocaína que entra la UE, como para saber el vacuno que viene de Mercosur».
Cano, dirigente de UPA, ha destacado los cambios logrados respecto a lo anunciado con Mercosur hace poco más de un año; sin embargo, considera que estos avances son insuficientes. «Además, la propuesta del MFP apunta a un recorte y a una desaparición de la arquitectura de la PAC, en la que se aumenta su renacionalización y se da más poder a los países para decidir, pero eso es debilitar a Europa. Necesitamos una Europa más fuerte que esté a la altura del sector agrario», asevera Cano.
El campo lamenta la deriva tomada por la UE, a la que acusa de utilizar a la agricultura y a la ganadería como moneda de cambio frente a otros intereses. «Los países de Mercosur reconocen que no van a poder cumplir con nuestros estándares y aún así hay países como Alemania, con una industria muy potente, empujan con fuerza para cerrar el trato», señaló el secretario general de COAG, Miguel Padilla, que entiende la postura germana en consonancia con sus fortalezas, pero no así la del Gobierno de España, al que acusa de no proteger uno de sus pilares, el sector primario. Padilla ha resaltado las consecuencias nefastas que han dejado alianzas similares, como la contraída con Marruecos, que «ha acabado con la producción de judías verdes y está en camino de hacerlo con el tomate cherry».