El agricultor y ganadero José Joaquín Moreno De Silva en 'Rompiendo el Molde Podcast''Rompiendo el Molde Podcast'

José Joaquín, agricultor español: «Por lo que yo pago a un tío en España, tengo a 16 en Marruecos»

Rejoneador durante casi tres décadas, ganadero y agricultor, asegura que trabaja en el campo desde los 15 años y que su vida ha estado «dedicada a la naturaleza 100 %»

La relación entre el ser humano y el campo, cada vez más distante para buena parte de la población urbana, centra una conversación extensa y directa con Joaquín Moreno, ganadero de la histórica ganadería de toros de lidia Saltillo y agricultor con explotaciones en distintas zonas de España. Su testimonio en Rompiendo el Molde Podcast ofrece una mirada personal, marcada por décadas de experiencia, sobre la tauromaquia, la agricultura, la despoblación rural y el relevo generacional.

Antes de entrar en materia, el entrevistador recuerda que detrás de productos cotidianos como «unas tostadas con aceite, tomate y jamón» existe un trabajo constante y poco visible. Con esa premisa presenta a Moreno como una voz autorizada para explicar «cómo funciona el campo en nuestro país».

«La vida mía es una vida dedicada al campo», afirma Moreno al inicio de la conversación. Rejoneador durante casi tres décadas, ganadero y agricultor, asegura que trabaja en el campo desde los 15 años y que su vida ha estado «dedicada a la naturaleza 100 %».

Nacido en Madrid y criado en Sevilla, recuerda una infancia marcada por los animales, las fincas familiares y la figura de su abuelo Félix, a quien define como «el hombre más inteligente que he conocido». Procedente de una familia ganadera con raíces en la transhumancia desde Soria hacia Andalucía, relata cómo su abuelo llegó a adquirir miles de hectáreas y dejó una huella decisiva en la historia familiar.

Después de mi familia, el campo lo ha sido todoJosé Joaquín Moreno De SilvaGanadero y agricultor con explotaciones en distintas zonas de España

Agricultura diversificada y crítica a la regulación

Además de la ganadería, dedica alrededor del 70 % de su tiempo a la agricultura. Cultiva olivos, viñas, trigo, cebada, avena, girasol, naranjos y lentejas, una diversificación que considera esencial para sobrevivir a las inclemencias del clima y a la volatilidad de los mercados.

En su diagnóstico actual, sostiene que los cultivos arbustivos son los más rentables, mientras que el cereal apenas permite «cambiar el dinero». Reconoce que el campo puede ser ingrato, citando episodios como pedriscos o olas de calor que arruinan cosechas enteras en cuestión de días.

Sobre la Política Agraria Común (PAC), afirma que es «una ayuda» y, en muchos casos, un salvavidas. Sin embargo, critica que algunos agricultores dependan casi exclusivamente de ella y alerta de que sin estas ayudas «muchas veces la PAC es lo único que te salva».

La competencia desleal de productos extracomunitarios

La agricultura y la ganadería españolas se encuentran en jaque debido a la competencia desleal de productos extracomunitarios.

La crisis se fundamenta en una doble vara de medir: mientras los productores locales asumen los costes de cumplir la estricta legislación de la Unión Europea en materia de seguridad, ecología y derechos laborales, las importaciones de países como Marruecos acceden al mercado con precios mucho más competitivos al no estar sujetas a los mismos requisitos.

La imposibilidad de competir en igualdad de condiciones está asfixiando la rentabilidad del campo español, forzando incluso un éxodo de agricultores hacia Marruecos. El caso de José Joaquín ilustra esta realidad: asegura que con el salario de un jornalero en España «puede contratar a 16» en el país vecino.

Por lo que yo pago a un tío en España, en Palma del Río, en Cuenca... tengo a 16 en Marruecos. Entonces, ¿cómo vas a competir? No puedes competirJosé Joaquín Moreno De SilvaGanadero y agricultor con explotaciones en distintas zonas de España

Los profesionales denuncian que los acuerdos comerciales responden a intereses políticos ajenos al campo y exigen que las importaciones cumplan las mismas reglas que el producto comunitario. Sin un refuerzo de los controles fronterizos y una equiparación de estándares, advierten, la caída de precios acabará con miles de familias dedicadas a la agricultura.

Mano de obra, jóvenes y despoblación

Finalmente, señala una falta de mano de obra cualificada en el campo y atribuye parte del problema a las ayudas sociales. «Muchos no quieren trabajar por las ayudas», afirma, explicando que en sus explotaciones trabajan personas de distintas nacionalidades. Aun así, insiste en que no está en contra de las ayudas, sino de su efecto desincentivador.

Sobre el relevo generacional, se muestra convencido de que los jóvenes volverán al campo. «La ciudad cada vez es más asquerosa», afirma, en referencia al coste de la vida, la contaminación y la falta de vínculos sociales. A su juicio, el atractivo del campo pasa por ofrecer calidad de vida, responsabilidad y una conexión real con la naturaleza.