Naranjas en el árbol
La UE reduce los controles de pesticidas en frutas al segundo país que más alertas provocó en 2025
La Comisión Europea ha reducido la frecuencia de los controles de inspección a las naranjas egipcias del 20 al 10 %
El Sistema de alerta rápida para alimentos y piensos (RASFF) de la Comisión Europea ha registrado en 2025 un total de 949 rechazos de productos hortofrutícolas de terceros países con materias activas no autorizadas en la Unión Europea o por superar los Límites Máximos de Residuos (LMR) permitidos.
Esta cifra supone un aumento del 6,5 % en comparación con los 892 de 2024 y deja a Turquía y a Egipto, con 295 y 81 rechazos respectivamente, como principales causantes de estas alertas.
Las intercepciones totales con origen Egipto apenas han descendido de un año para otro, de 82 a 81, y en apartado de los cítricos de 34 a 30. La Comisión Europea ha reducido la frecuencia de los controles de inspección a las naranjas egipcias del 20 al 10 % al argumentar que «las naranjas procedentes de Egipto han sido sometidas a un nivel incrementado de controles desde julio de 2022 a causa del riesgo de residuos de plaguicidas, pero que dado que los controles muestran una mejora en el cumplimiento, el nivel del 20% ya no se considera justificado y la frecuencia tiene que reducirse al 10 %».
Después de conocer los datos al término de 2025, esta reducción en los controles de la UE ha sido condenada por los agricultores. «Cada vez entiendo menos las políticas agrarias europeas que benefician a los países importadores y no sé por tanto cómo rebajan la inspección a tenor de unos datos de interceptaciones que además son públicos. No es tolerable que se permitan productos cuyos sistemas de cultivo utilizan materias activas prohibidas en la Unión Europea», lamenta Carles Peris, secretario general de La Unió.
La organización propone incrementar al 50 % el control de identidad y físicos a las frutas y hortalizas de los países con mayor número de intercepciones como son Turquía y Egipto. Y para que resulten efectivos reclama que se amplíe el período de estas medidas a 12 meses. Si durante cualquiera de los meses de este período, se observa un incremento del 5 % de las alertas en algún producto, la organización plantea el cierre de las importaciones de estos países y de los productos agrícolas con restos de pesticidas no autorizados en la UE o que superen los LMR establecidos.
«Este nuevo aumento en las interceptaciones se produce sin que existan mecanismos de reciprocidad en los estándares de producción entre los los productos importados y europeos, sin la adopción de cláusulas espejo y sin ningún tipo de compromiso tampoco de reducción de materias activas en terceros países como se lleva a cabo en la UE», señala Peris, que apunta que además de la rebaja de las inspecciones a las naranjas de Egipto, también se hace lo propio a los limones y naranjas de Turquía que pasan del 30 al 20 % y a las mandarinas, clementinas, wilkings e híbridos similares que lo hacen del 20 al 10 %.
La Unió exige a la Comisión Europea una reformulación de su política sobre materias activas si no es capaz de avanzar en la reciprocidad: «Si determinadas sustancias o productos fitosanitarios son malas aquí para los consumidores, también serán las que nos entran con los productos importados. Los productos agrícolas importados tienen que entrar con los mismos estándares de producción que los que se nos exige a los agricultores europeos que tenemos cada vez más dificultades para controlar las plagas y unos mayores costes productivos que debemos asumir», concluyen los agricultores.