Los expertos recuerdan la importancia de la temperatura del suelo y el aporte de potasioFreepik

Agricultura

El truco que marca la diferencia al sembrar tomates esta temporada

Más allá de elegir una buena variedad o regar con frecuencia, los expertos coinciden en un truco clave que marca la diferencia

Con la llegada de la primavera a la vuelta de la esquina, los aficionados al huerto urbano y tradicional se preparan para la temporada del tomate. Febrero y marzo son los meses críticos para iniciar los semilleros en interior, protegiendo las jóvenes plantas de las últimas heladas antes de su trasplante definitivo.

Sin embargo, más allá de elegir una buena variedad o regar con frecuencia, los expertos coinciden en un truco clave que marca la diferencia entre una planta raquítica y una cosecha explosiva: el enterrado profundo del tallo.

El tomate tiene la capacidad única de desarrollar raíces adventicias a lo largo de cualquier parte de su tallo que esté en contacto con la tierra. El consejo de los especialistas consiste en enterrar la plántula hasta las primeras hojas verdaderas en el momento del trasplante.

Al hacer esto, la planta genera un sistema radicular mucho más extenso y vigoroso, lo que le permite absorber más nutrientes y, sobre todo, resistir mejor los periodos de calor intenso y sequía que suelen castigar los meses de verano. Unas raíces fuertes se traducen directamente en frutos más grandes y sabrosos, ya que la planta dispone de una hidratación mucho más eficiente.

Nutrientes para evitar plagas

Además de este refuerzo radicular, los expertos recuerdan la importancia de la temperatura del suelo y el aporte de potasio. No basta con que el aire esté templado; la tierra debe alcanzar al menos los 15°C para que el tomate no se bloquee. Combinar el truco del tallo enterrado con un abonado rico en materia orgánica al inicio y potasio durante la floración garantiza que cada mata se llene de frutos rojos y jugosos.

Es un pequeño esfuerzo adicional al principio de la temporada que ahorra muchos problemas de plagas y falta de vigor cuando el calendario avance hacia los meses de cosecha.