Cartel Cinegética + SCI

La caza fue en el inicio de la humanidad una actividad primaria para obtener alimento, empezó utilizando unas hachas toscamente construidas a golpes o algo mejoradas pulimentándolas. Luego fue refinándose poco a poco, mudó de armas para servirse de la agilidad de las rapaces y cuando inventó la pólvora, la empleó en unos arcabuces que espantaban más caza de la que conseguían cobrar, pero con el tiempo su virtud alcanzó a ser tanta que Cervantes, para señalar la locura de don Alonso Quijano, pudo decir: «que olvidó casi de todo punto el ejercicio de la caza.» Cuanto desvarío.

En el siglo XX, la humanidad estaba ya almacenada en grandes urbes con el cemento por horizonte, situación que obliga a huir de esa prisión para conocer los espacios libres y abiertos; gracias a ese escapismo los humanos volvieron de nuevo al campo y a la caza como recreo y dedicación. La cacería emprende un nuevo aspecto y de ser la ocupación que llenaba los tiempos de ocio de quienes vivían en el campo y del campo, se transformó en actividad económica a través de la comercialización de las cacerías y como todo lo que se vende necesita lugares donde ejercer ese negocio, al cabo nacieron los agentes que facilitaban cazar y las ferias de caza como escaparte de la nueva actividad.

He sido testigo de estas novedades porque tuve la oportunidad de participar en la organización del I Congreso Mundial de la Caza que tuvo lugar en Madrid el año 1984. Bajo la autoridad de Alfonso de Urquijo y junto a Cástor Cañedo y Jaime Bárcenas montamos una exposición de trofeos, un alarde gastronómico a cargo de Rosie Cañedo, la propia feria cinegética y, claro está, el soporte cultural con dos temas que reunieron a ponentes de todo el mundo: la caza como actividad humana y la economía de la caza, siendo responsables de los mismos Jorge de la Peña y Bob Speegle. Acudieron varios cientos de extranjeros y unos cuantos nacionales que no exigían invitaciones sin costo. El Congreso estaba santificado por el Consejo Internacional de la Caza y fue muy comentado entonces que conseguimos reunir a Tennison, cabeza del asentado y prestigioso Game Coin (que acababa de adquirir Rowland Word), y a Mc Elroy presidente de un emergente Safari Club Internacional que peleaba por encontrar su sitio en el ámbito cinegético. Mc Elroy comprendió que la idea podía impulsar al SCI y organizó en EEUU el II Congreso.

Aquí en España dicho Congreso tuvo su influencia también y unos años más tarde nacía Venatoria como feria de caza, luego se unió a Ficar y de esa conjunción nació un gran evento que, con el nombre de Cinegética, es el más importante de España. Desde la edición del pasado año ha crecido todavía más por el acuerdo con el SCI, la organización líder en el mundo de venta de caza y sus adminículos, y así uniendo genes comunes e impulsos complementarios, hoy Cinegética+SCI es quizás la feria europea de la caza y tiene lugar en Madrid.

Culminum magister es una institución dedicada a los cazadores de montaña que están considerados como la élite de los venadores

El prestigio de Cinegética viene de largo y hay que recordar que en 2006 fundó lo que más tarde se consolidó como cofradía Culminum magister, una institución dedicada a los cazadores de montaña que están considerados como la élite de los venadores. Esta Cofradía defiende el espíritu de la caza bajo el lema de «Silencio, soledad y esfuerzo» y ha conseguido tanto renombre que el afamado galardón americano Weartherby Award recae año tras año en cofrades de la institución española.

También es de señalar que una feria como Cinegética, cuyo objetivo es económico, no ha olvidado que la caza se fundamenta en unos principios y tiene una trayectoria de muchos años que hay que respetar: por eso ha defendido su ser y con esa actitud organiza simposios, conferencias o presentaciones de libros y este año ofrece a la curiosidad de los visitantes una exposición monográfica de «trofeos raros» de corzo, la especie en expansión que en nuestro país alcanza calidades superiores y que, muy a menudo, sufre en sus cuernos anomalías que acaban en esos trofeos curiosos que ahora se exponen. La recopilación de las cabezas y la organización de la muestra, es obra conjunta de la Asociación del Corzo Español y Artemisan.

Desde siempre se ha ocupado de premiar los trofeos exigiendo una ética venatoria y con la ayuda de un jurado compuesto por los más prestigiosos personajes españoles de la caza.

Para esta edición ha instituido el premio Ricardo Medem, un galardón con el nombre del compatriota que dio a conocer la caza hispana en el ambiente americano, para distinguir al trofeo más relevante cobrado por cazadores españoles o residentes en España. El jurado lo componen trece personalidades internacionales que votan por la calidad de los trofeos candidatos sin conocer la identidad de quienes los obtuvieron; el trofeo con mayor puntuación en la suma de las votaciones obtendrá el premio representado por una escultura de macho montés, fundida en bronce, del artista sevillano Chiqui Díaz.

Cinegética+SCI acoge este año a 350 expositores en los más de 14.000 m2 del pabellón 4 de Ifema y abrirá sus puertas el 19 de Marzo. A esa inauguración va a faltar su fundador Fernando Saiz, la persona que le comunicó su impronta, quien supo darla aire internacional y ha sido alma de sus valores. En esta edición la verá desde muy arriba, allí donde las personas alcanzan su verdadera dimensión, la de la paz fundada en la verdad.

El marquçés de Laserna, Íñigo Moreno de Arteaga, es académico de honor de la R.A. de la Historia