Un señor en la vida y en la caza
Pepe aparte de un gran cazador, es un señor y un caballero en la vida. Discreto, humilde, amable, simpático. Con unos conocimientos de caza por mundo que tal vez tengan 20 personas en este planeta
Monteros de la Gran Peña, en la cena homenaje a José Madrazo.
Hace un par de semanas tuve la suerte de asistir a una comida en honor a don José Madrazo. Comimos en la siempre agradable Gran Peña un grupo de aficionados. Oímos, admirados, las experiencias de ese señor en la vida y en la caza que es José «Pepe» Madrazo, pues es como se le conoce en el mundo entero.
Como conocí a «Pepe»
Tengo la suerte de conocerle hace ya unos 25 años. Yo empezaba a abrirme camino en la dura senda de la caza profesional. Él llevaba tiempo cazando por las cuatro esquinas de la Tierra. Me lo presentaron en unos concursos de tiro con Rifle que organizaba el Safari Club Internacional. Entonces lo dirigía aquel simpatiquísimo e inolvidable presidente que fue « Tato» Pérez Fragero.
Allí acudía Pepe, siempre con la sonrisa, la educación y la amabilidad que le caracterizan. Después en las largas tertulias y comidas, al acabar de tirar, pasábamos la tarde hablando de caza, de safaris y de armas. Un día tuve la suerte de que se sentara a mi lado en una comida. Yo con mis humildes conocimientos de armas y él con sus increíbles historias de caza por el mundo, se comprenderá que no nos aburrimos para nada.
Cómo empezaron mis Seminarios de Tiro
Curiosamente y por mi aficione al tiro al blanco y obsesión por que los rifles tiren bien, yo solía salir siempre muy bien parado en aquellos concursos. Hasta que en una ocasión tuve la suerte de ganar las cuatro categorías en que tirábamos. Eran Bancos reales de búfalo con 375H&H para arriba, venado desde calibres entre 7 mm al 9,3, corzo con calibres hasta 6,5 milímetros y facochero móvil.
Amablemente «Tato» me dijo… «¿Oye Roque y tú por qué no enseñas como haces esto?». Y ese fue el origen de los cientos de Seminarios de Tiro, que desde entonces he realizado.
Siempre un amable y cariñoso maestro
Allí se inicio una buena amistad, entre un novato en caza internacional que empezaba sus andares y un maestro de caza por el mundo que ya apuntaba su camino hacia el increíble premio Weatherby. Solo unos años después, lo logró ganar. Luego a lo largo de convenciones y reuniones de cazadores, nos seguíamos viendo. Me contestaba a mis innumerables preguntas de organizador novato. Siempre con una sonrisa, derrochando amabilidad, educación y simpatía. Podía estar con los cazadores más importantes del mundo, pero cuando acababa, Pepe me atendía.
Porque Pepe aparte de un gran cazador, es un señor y un caballero en la vida. Discreto, humilde, amable, simpático. Con unos conocimientos de caza por mundo que tal vez tengan 20 personas en este planeta. Nunca le he visto un gesto de ostentación, ni de presunción, a pesar de tener una de las mejores colecciones de carneros y cabras del mundo. Un día me invitó a su casa es las afueras de Madrid. Me enseñó su colección de fauna. Luego nos invitó a un café y charlamos de los destinos más remotos del mundo.
Curiosamente también soy buen amigo de su hijo Javier. Cuando empezó su carrera de armero en la difunta armería Kettner siempre me atendía él. Buenos consejos, buenos conocimientos, la misma amabilidad y discreción que su padre. Fue mi armero y consejero desde hace 40 años. Hoy el sigue en su profesión de armero y he comido a su lado hace apenas un mes. Repasamos nuestras vidas con cariño y amistad. Otra gran persona su hijo Javier.
El homenaje a Pepe en la Gran Peña
Por decisión de nuestro presidente, el conde de Aquila, los Monteros de la Gran Peña, decidimos ofrecerle una cena homenaje por su extraordinaria carrera en la caza. También por su carrera como escritor y como conservacionista. Siempre que notaba problemas de supervivencia en cualquiera de los raros destinos del mundo en que ha estado, lo hacía saber al SCI. Estos informes servían para controlar cupos y para utilizar fondos de esta potente institución, en la protección y preservación de las especies.
Tras la magnífica comida nos dio un pequeño discurso en que de nuevo desbordaban sus conocimientos, su sencillez, su amabilidad y su discreción. Tal vez algún otro podría haber contado el innumerable número de especies cobradas. Los numerosos récords de trofeos que obran en su colección o sus innegables premios y galardones obtenidos.
Pero Pepe no es así
Nos habló de la cosa más bonita que le han permitido sus viajes por el mundo. Conocer guías, pastores, gente del campo con los que incluso ha llegado a dormir apretado, en una pequeña tienda de campaña. Desde bosquimanos, pigmeos, masais, kirguices, kazajos, baltistanos, pastunes…. Y de todos, se hacía amigo Pepe.
Nos contó su estancia en Dzungaria, en la frontera de la ex república Soviética de Kazajstán y China. Una cacería en la que estuvo perdido durante cuatro semanas con unos guías kazajos en unas de las montañas más recónditas del mundo. Perseguían el raro argali de Littledale. No nos habló de records, de medidas, de trofeos o de libros de récords.
Pepe nos habló de la gente. Se sus guías y ayudantes. De sus historias y familias. Como él dice, en su «pobre ruso», y el mínimo ingles de sus guías, se hizo amigo de ellos. Los conoció, supo sus problemas, hablaron de sus familias… Se hizo su amigo. Ese gran amigo que es José «Pepe» Madrazo.
El argali de Litteldale, ni siquiera se pudo cobrar. Alguno de los comensales le preguntaros si no se enfadó por no poder traerlo a España después de esos increíble esfuerzos. La respuesta fue la de ese señor, ese caballero y esa gran persona llena de calidad humana que es Pepe. Sus palabras fueron: «No me importó nada, hicimos todos lo posible, pero no hubo suerte. Para mí el éxito fue conocer la vida de esos guías, humildes. Lo dieron todo para ayudarme. Vivir la belleza de esas montañas duras, bellas y salvajes. Solo con eso, lo pasé fenomenal. Ya volveré.»
Simplemente no puedo despedirme hoy de otra manera que diciendo. «Pepe fue un honor comer contigo.»
- Roque Armada es director de Armada Expediciones y de las escuelas de tiro de Trofeo e Iberalia TV