Un tractor aplica fertilizantes sobre la tierra
La UE quiere garantizar los fertilizantes pero sin proteger el campo que los alimentan
La reunión de ministros de Agricultura se cierra sin acuerdos concretos y reclamando a la Comisión Europea que soluciones los problemas de los agricultores
Pocas conclusiones sacaron en claro los ministros de Agricultura y Pesca reunidos este lunes en Luxemburgo. La única idea clara que llevaron a la mesa o, por lo menos, la que expresó el ministro de Agricultura español, Luis Planas, fue la necesidad de garantizar el suministro de fertilizantes y que el precio de estos no subieran más de lo que ya lo han hecho fruto de la crisis de Oriente Medio.
No en vano, tal y como explicó Planas, por el estrecho de Ormuz pasan cerca del 40 % de la urea y el 30 % de los productos nitrogenados utilizados como fertilizantes en la agricultura, lo cual ya está provocando el consiguiente aumento del precio de los fertilizantes por la reducción del suministro de sus componentes. A esto hay que sumar el incremento del precio del combustible.
Tras la reunión, los ministros de Agricultura acordaron instar a la Comisión «a responder con rapidez y ofrecer tanto alivio inmediato como certeza a los agricultores, así como soluciones estructurales a medio plazo que respalden la autonomía estratégica de la UE en materia de fertilizantes», afirmó el Consejo Europeo en la nota de conclusiones.
Lo cierto es que esta petición al Gobierno comunitario no difiere mucho de lo que ya pidieron los agricultores europeos mediante una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen. En ella reclamaban asegurar la disponibilidad y los precios asequibles de los fertilizantes, así como un apoyo específico a la liquidez de las explotaciones y las cooperativas agrícolas.
Y sin embargo, quince días después, la solución que aportan los ministro de Agricultura de los Veintisiete es echar toda la responsabilidad sobre la Comisión y pedir lo mismo que reclaman los agricultores. De ahí que las organizaciones agrarias españolas no muestren demasiada confianza en que se solucione en el corto plazo el problema producido por el cierre del estrecho de Ormuz.
El miembro de la Comisión Ejecutiva de la Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas (COAG), Andrés Góngora, que este mismo viernes se reunió con el comisario de Agricultura, Christophe Hansen, ya advirtió en declaraciones a El Debate que «en el último año y medio se han hecho varios anuncios, pero luego llegó la propuesta del Marco Financiero Plurianual (MFP), que evidencia que todo lo que se nos vendió para la Política Agraria Común (PAC) no se va a cumplir. Basta de anuncios, hay que materializar».
Sistema de Preferencias Generalizadas
Además, también el Parlamento Europeo tiene en sus manos herramientas con las que ayudar a los agricultores. Y este martes precisamente se da un paso muy importante con la revisión del Sistema de Preferencias Generalizadas (SPG) que establece los aranceles a las importaciones de los productos de países en desarrollo para facilitarles su entrada en el mercado europeo.
En este aspecto, por ejemplo, la Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja) reclama que se proteja el arroz europeo, del que España es el segundo productor frente a las importaciones masivas del arroz asiático. De poco sirve garantizar y proteger los fertilizantes que alimentan la producción del campo si luego no se protege el producto a la hora de salir al mercado.