Imagen de recurso de sandías
Las sandías gigantes españolas, pendientes del calor para dar el pelotazo en Europa
Los buenos pronósticos apuntan también a la calidad de las primeras unidades cosechadas
el avance de la primavera y el consecuente ascenso de las temperaturas hace asomar las primeras frutas de verano.
La sandía y el melón, dos de los principales exponentes de la agricultura española en este sentido, brillan en los primeros compases de campaña.
Según apuntan los agricultores de Almería, provincia que concentra prácticamente el 50 % de la producción nacional de sandía y líder destacada en exportación, la temporada presenta buenos signos en sus inicios, con las sandías de mayor tamaño como principal reclamo.
«Los calibres grandes de sandía, especialmente el 2 (7-9 kilos) y 3 (5-7 kilos), son actualmente los más demandados en el mercado nacional, que se está consolidando como principal motor de las ventas en este arranque de campaña, mientras la demanda europea permanece contenida a la espera de una mejora de las temperaturas», indican en Asaja Almería, que a su vez recalcan que esta tendencia «confirma la fortaleza del consumo interno en las primeras semanas de comercialización», lo que permite dar salida con agilidad al producto disponible, en un contexto marcado por volúmenes todavía reducidos y una oferta inicial en la que todavía faltan kilos.
Los productores señalan su expectativa por un previsible tirón del mercado internacional con la llegada de más calor al resto de Europa, algo que se prevé que suceda la próxima semana.
Los pronósticos positivos se trasladan también a la calidad de las primeras unidades cosechadas: «En sandía se está observando excelente aspecto exterior y buena consistencia interna, con frutos muy dulces y homogéneos, unas características especialmente valoradas por la distribución y por el consumidor y que son señas de identidad de los productores almerienses», subrayan desde la delegación provincial de Asaja.
La organización profesional ahonda en que los resultados responden al buen hacer de los agricultores de Almería, donde se cultivan más del 90 % de sandías bajo invernadero de España: «En un escenario marcado por la escasez hídrica, los agricultores almerienses continúan avanzando en un uso cada vez más preciso del riego mediante herramientas de monitorización como tensiómetros y sensores, que permiten ajustar el aporte hídrico a las necesidades reales de la planta en cada fase del cultivo». Al aire libre, estos cultivos requieren entre 400 y 600 milímetros de agua por ciclo, mientras que el mayor control de las condiciones agronómicas que permite el invernadero reduce a entre 250 y 400 milímetros esta necesidad.
«Este modelo productivo se complementa con el aprovechamiento de las condiciones climáticas únicas de la provincia, especialmente su elevada radiación solar, así como con técnicas ampliamente implantadas como la fertirrigación y el riego localizado, que incrementan la eficiencia y sostenibilidad de las explotaciones», aseveran los agrarios.
El comienzo favorable de la campaña mira vigilante al mes de mayo, cuyo desarrollo será clave para el posible pelotazo por el incremento de demanda externa y la activación del consumo en los principales mercados europeos. La superficie de sandía en Almería es de 11.857 hectáreas, un 8,1% más que la pasada campaña, según datos de la Junta de Andalucía.
«El consumo nacional está sosteniendo las ventas y mostrando una clara preferencia por los calibres grandes, lo que permite arrancar la campaña con dinamismo comercial y expectativas razonablemente positivas», destacan en Asaja.