El comisario europeo de Agricultura, Christophe HansenEuropa Press

La Comisión activa la reserva de crisis de la PAC para hacer los fertilizantes viables

El Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono y los aranceles a Rusia y Bielorrusia se mantienen

el Plan de Acción sobre Fertilizantes presentado por la Comisión Europea ante la delicada situación que sufren los agricultores ya es una realidad.

La institución presidida por Ursula von der Leyen actúa de urgencia ante el complejo panorama que afrontan los productores de alimentos tras el estallido de la guerra en Oriente Medio.

El bloqueo del estrecho de Ormuz que ha provocado un terremoto en la economía mundial sacude especialmente a los agrarios, ya que insumos clave para su actividad como el combustible y los fertilizantes levantan su precio en una escalada que pone en jaque su acceso y condiciona las cosechas.

«Las recientes interrupciones del suministro y la volatilidad de los precios han sometido a los agricultores de toda Europa a una presión creciente, poniendo de manifiesto la vulnerabilidad de Europa ante perturbaciones externas en el suministro de fertilizantes», señala la Comisión.

La principal novedad de esta estrategia es la activación de la reserva financiera de crisis de la PAC (Política Agraria Común). De esta manera, la Comisión moviliza fondos para que los Estados miembro los distribuyan entre los agricultores y que así puedan encarar estos desembolsos cruciales antes del verano.

Esto incluirá un nuevo régimen de liquidez para ayudar al flujo de caja, mayor flexibilidad para los pagos anticipados e incentivos más sólidos para prácticas agrícolas más eficientes que reduzcan y optimicen el uso de fertilizantes, impulsen el cambio hacia biofertilizantes e inviertan en la resiliencia de las explotaciones cuando sea necesario.

«Con este Plan de Acción, estamos invirtiendo en una industria europea de fertilizantes más fuerte, apoyando a los agricultores europeos y acelerando la innovación en soluciones sostenibles y de producción propia. La actual crisis de los combustibles fósiles demuestra que el liderazgo climático y la resiliencia económica están interconectados. Por eso Europa está construyendo un futuro basado en la sostenibilidad, la asequibilidad y la fortaleza industrial», apuntó Von der Leyen.

Fuentes de la Comisión Europea advierten de la gravedad de la coyuntura que vive el campo, por lo que reivindican que hacer viables los fertilizantes para los agricultores es una prioridad del bloque.

Según datos de la Comisión, el precio de los fertilizantes en abril de 2026 fue un 71 % más alto que en la media de 2024. «Este no es un problema exclusivo de los agricultores», indican en el ente comunitario, a la vez que inciden en la necesidad de allanar el camino de cara a la siembra de otoño: «El fertilizante es fundamental para garantizar las producciones y su calidad. Si no hay o su precio es muy elevado tendremos problemas, como sucedió tras la invasión de Ucrania. Nuestra seguridad alimentaria no está en peligro, pero no se puede dar por segura y queremos mostrar todo nuestro apoyo a los agricultores», aseveran las fuentes consultadas.

La hoja de ruta propone medidas para apoyar la industria europea de fertilizantes, con el fin de evitar la desindustrialización, garantizar suministros estables y reducir nuestra dependencia de las importaciones. Actualmente, el 30% del nitrógeno y el 70 % de los fertilizantes fosfatados utilizados en la UE para la producción agrícola se importan. Para impulsar la circularidad y reducir las emisiones, la Comisión fomentará el uso de alternativas europeas.

Respecto al Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono CBAM por sus siglas en inglés), una herramienta que fija un precio al carbono emitido durante la producción de mercancías y que aumenta el coste en las explotaciones, y el arancel a Rusia y Bielorrusia, dos de los proveedores de mayor relevancia para la UE en este aspecto, la Comisión –en contra de lo que exigían los agrarios– no ha acometido cambios.