Cultivo de pimientosEuropa Press

La mitad de los alimentos de Marruecos rechazados por no cumplir los estándares europeos iban a España

Estos datos dan más fuerza a la posición del campo frente a ciertas alianzas

Las incidencias provocadas por los productos llegados de Marruecos a la Unión Europea (UE) alimentan la ira de los agricultores y ganaderos españoles contra los tratados comerciales con terceros países.

El enfado de los agrarios se sostiene en la preferencia otorgada a las producciones del reino magrebí, que entran a competir en igualdad de condiciones en el mercado comunitario pese a contar con unas condiciones que favorecen su rentabilidad, como los estándares más permisivos en legislación laboral y en uso de fitosanitarios.

Según el Sistema de alerta rápida para alimentos y piensos (RASFF) de la Comisión Europea, Marruecos ha provocado en lo que va de 2026 ocho alarmas por no cumplir con la normativa sanitaria que marca el ente del viejo continente. Cuatro de estas ocho detecciones, la mitad, se han registrado en la frontera española, destino al que se dirigían los lotes de la discordia.

Aceitunas con una concentración de plomo superior al límite máximo de residuos (LMR), histamina en filetes de sardina congelada, anisakis en pescado fresco y plaguicidas (fenazaquina, formetanato y flonicamida) en pimientos picantes con origen Marruecos han sido bloqueadas en la aduana de España en 2026. Tres de los cuatro casos advertidos en los controles realizados por España en frontera han sido calificados como «serios» por su peligrosidad para los consumidores y uno como «potencial riesgo».

El resto de las infracciones atribuidas a Marruecos se han repartido, en Países Bajos (2), Bélgica (1) y Alemania (1), aunque la alarma germana con origen Marruecos había llegado a la UE vía España.

El porcentaje de estas notificaciones que sacuden a España ha incrementado en 2026, ya que en 2025 Marruecos provocó 23 alertas y nueve tenían por destino España, un 39 %, por el 50 % que ostenta en lo que va de año.

Si se toma como referencia los últimos seis meses, los perjuicios causados por el vecino del sur en la aduana española son todavía más frecuentes: dos de las tres alertas causadas por alimentos de Marruecos en la frontera europea se dieron en España; una detección de pimientos con insecticida (clorpirifós) y presencia de cadmio en tomate.

Cada uno de los rechazos de alimentos con origen marroquí en los puestos europeos da más fuerza al discurso generalizado entre los productores españoles. Los agrarios nacionales insisten en el efecto que tiene en sus explotaciones la entrada descontrolada de frutas, hortalizas o carne de terceros países que ha sido producida bajo otra normativa. Esta avalancha genera una distorsión de la oferta a bajo precio que, por consiguiente, hunde el valor en origen de los productos españoles.

El primer eslabón de la cadena alimentaria señala que las consecuencias de estas alianzas llegan a ser letales para sus intereses. El productor europeo hace referencia a casos como el de las judías verdes, que se han dejado de producir en España en términos industriales debido a la fuerte competencia de Marruecos; o el de tomate, pimiento, o aguacate, en los que España se distingue históricamente como una referencia en Europa y que con el tiempo pierde protagonismo con la irrupción del estado africano.