Agustín PalominoCedida

El 19 de julio se nos ha muerto como el rayo Agustín Palomino, con quien tantos tanto queríamos.

Fue una lanzada, un tiro sucio, el que recibimos en el colectivo Agrestecaza en los ya primeros minutos del lunes, cuando su hermano gemelo, Eduardo, nos dio la funesta noticia.

No era sólo un amigo querido y entrañable. En los últimos años era el padre de una comunidad de 200 personas que nos reuníamos entorno a un foro estrictamente dedicado al campo y a la caza; una verdadera familia. «El jefe» fue el engendrador, el árbitro en las discusiones y la paz en las relaciones.

Alejado desde siempre de cualquier atisbo de protagonismo, ocultaba demasiadas veces su amplio saber sobre el campo y pocas veces emitía conclusiones si antes no había invitado a exponer posturas y argumentos contrarios. Algo tan lógico como inhabitual en el tiempo en el que vivimos.

Durante muchos años fue un referente en la gestión medioambiental y desde su posición de Coordinador Nacional de Caza y Medio Ambiente de Asaja dio voz a quienes se la habían robado desde las instituciones, por ejemplo en el Patronato del Parque Nacional de Cabañeros, donde siempre defendió una eficaz gestión de la caza, construyendo un mensaje que ha resultado premonitorio del actual desastre.

Pasará a la historia perpetua de quien vivió para consolidar un espíritu colectivo de fuerza y orgullo de quienes no tienen que esconderse de nada

Asimismo, fue de los pioneros clarividentes en darse cuenta de que la caza debía ver reflejada su fuerza social en la calle, sin estridencias, sin alborotos, pero en la calle y sin complejos. Agustín estuvo desde el primer minuto en cualquier manifestación pública en defensa de la caza cuando muchos se escondían porque llegaron a creerse que mostrarse como cazadores podía repercutirles negativamente.

Pero me es imposible hacer un listado de sus esfuerzos, porque Agustín no era de los que listaban éxitos, sino de los que coleccionaban dedicaciones.

Soy de los privilegiados a los que invitó a participar en el foro Agrestecaza, lugar de encuentro de opiniones, vivencias, ideas, cultura… En su foro (siempre será el foro de Agustín) se han gestado estrategias, argumentaciones y posiciones de defensa de la caza mucho más importantes de lo que la gente puede llegar a pensar. Y eso por la calidad de muchos de los invitados por él, muchos de mis queridos compañeros.

El orgullo de pertenencia a un grupo se simbolizó, con vocación de proselitismo hacia todos los cazadores, en el orgullo de membresía que Agustín supo transmitir en Agrestecaza, testimoniándolo con pequeños detalles que, sobre todo desde ayer, siempre llevaremos marcado a fuego, desde el pin que él mismo diseñó, a esa boina naranja a modo de uniformidad.

Algunos marcan los hitos de su vida en los pasos que dan en solitario. Los logros de Agustín consistieron en saber darlos en colectivo, en unidad, en orgullo de grupo. Agustín fue un gran cazador que no pasará a la historia próxima y susceptible de olvido de los trofeos a batir. Pasará a la historia perpetua de quien vivió para consolidar un espíritu colectivo de fuerza y orgullo de quienes no tienen que esconderse de nada.

Que Dios te premie con la mejor de la traviesas celestiales desde donde, con inmejorable testero, puedas seguir el progreso de tu familia y el reconocimiento de tus amigos, siempre agradecidos.

  • Antonio Conde Bajén es miembro del Real Club de Monteros