¡Salvamos a los búfalos australianos!
Dentro de los 7,5 millones de kilómetros cuadrados de Australia, el Territorio Norte ocupa 1,5 millones de kilómetros cuadrados. Es decir más o menos la superficie de España, Francia y Alemania juntas. Pero solo tiene 200.000 habitantes
El autor con Syd Kylle-Little pescando tiburones en las playas de Australia..
Agosto es un mes en que mucha gente le gusta pasar unos días en la playa y en el mar. Por ello creo que en este artículo podemos hablar de playa y de mar, pero con un toque un tanto peculiar de campo y caza, como bien se llama esta sección de El Debate, que estamos leyendo.
Pero no voy a hablar de una playa cualquiera. Voy a hablar de unas playas más exóticas, las del territorio Norte de Australia. Lejanas, pero salvajes, despobladas y llenas de bufalos de agua y cocodrilos.
La historia de un valiente militar australiano
Hace como un año hablé en esta misma sección de la vida de un valiente oficial del ejército australiano que abrió y exploró el Territorio Norte de Australia, en el año 1949. Fue el Coronel Syd Kyle-Little, que además de explorar el territorio, estableció las relaciones del Gobierno con los aborígenes que allí vivian.
Lo hizo de una manera tan favorable para los aborígenes que el jefe de la tierra de Arnhem, Maherdi, líder espiritual de las tierras sagradas de los aborígenes, le concedió lo derechos exclusivos para él y sus descendientes, de una concesión de caza de más de un millón de hectareas.
La inmensidad de un país
Pero antes de seguir, me gustaría dar una idea de lo que es el Territorio Norte de Australia y sus dimensiones, pues es algo difícil de entender para un ciudadano de la vieja Europa. Dentro de los 7,5 millones de kilómetros cuadrados de este continente, el Territorio Norte ocupa 1,5 millones de kilómetros cuadrados. Es decir más o menos la superficie de España, Francia y Alemania juntas. Pero solo tiene 200.000 habitantes.
Con niños aborígenes en una aldea de Arnhen.
Unos 100.000 habitan en Darwin, su capital por la cual hicimos la entrada en ese paraíso. O sea, quedan 100,000 habitantes para una superficie como tres veces España. Darwin se hizo mundialmente famosa porque fue el primer bombardeo que hicieron los japoneses a territorio Australiano en la II Guerra mundial. Historia que fue perfectamente reproducida en la película «Australia», por la guapísima actriz, Nicole Kidman y sus aventuras.
Cazando en el Estrecho de Torres
Un grupo de buenos amigos, con los que ya había cazado en los cuatro continentes, me encargaron que organizase una cacería de búfalos en la concesión de Simon Kyle Litlle, el hijo del Coronel.
En una avioneta llegamos desde Darwin en 4 horas de vuelo a la bahía de «Blue Mud Bay», ya en el golfo de Carpentaria. Justo debajo del Estrecho de Torres, que lo separa de Nueva Guinea. Para allí que nos fuimos, en una de las cacerías mas exóticas, salvajes, solitarias y bonitas en las que he estado en el mundo.
Cazamos entre exóticas bahías de aguas transparentes. Increíbles barrizales en los que recechar bufalos se hacía «interesante», pues hubiera sido imposible esquivarlos en caso de una carga. Salvajes selvas de eucaliptos y lagunas interiores llenas de cocodrilos de agua salada. Entre diversas aventurillas, mis buenos amigos fueron cobrando sus bufalos.
La magnifica carne del búfalo de agua
Debo decir que la carne de búfalo de agua, es de las más suculentas que he probado en mi vida. Había que dejarla orearse unos 3 o 4 días tapada con una red por las moscas. Después cuando estaba «en su punto», un poco negruzca por fuera, pero tierna, se hacia los mejores chuletones que jamás he probado.
El resto, que no podíamos aprovechar, la repartíamos por las escasas aldeas aborígenes de la zona. En ellas Simon era muy querido, proveyéndoles de carne, trabajo y jornales. La poca carne que quedaba era ahumada y transportada a las zonas civilizadas, donde se considera un manjar.
La caza deportiva salvó a los búfalos del exterminio
Ahora quiero explicar como con estos safaris, los cazadores deportivos y de trofeos, salvamos a los búfalos australianos de su total exterminio.
Australia tiene algunas de las alambradas anti fauna más grande del planeta. Después de la II Guerra Mundial se construyó la alambrada más larga del mundo, para evitar que los dingos o perros salvajes australianos, pudieran alcanzar las estancias de ovejas del Sur y Este del país. Esta alambrada tiene unos 5.614 kilometros y separa de lado a lado el país. Al Oeste y Norte, los más salvajes estados de Australia Occidental, el Territorio Norte y Queenland. Al Sur y el Este quedaban protegidos, Victoria, Nueva Gales del Sur y Australia Meridional, más poblados y con grandes ranchos especialmente de ovejas merinas. También querían separar los 1.000 millones de conejos, que arrasaban las granjas y fincas agrícolas que quedaban al sur.
Las increíbles y y desiertas playas del Territorio Norte de Australia,
Los bufalos quedaron en el lado Norte, el más salvaje y tranquilo, formado por inmensas fincas de ganado vacuno. Pero todo cambió cuando sobre 1970 se empezaron a detectar casos de brucelosis y tuberculosos, entre algunas explotaciones ganaderas. El Gobierno ordenó el exterminio total de todos los búfalos de agua del país. De otro modo la preciosa carne Australiana no se podría exportar. Se hicieron auténticas masacres, desde helicópteros, que en los años 1980 exterminaron unos 250.000 bufalos.
Y la caza deportiva, los salvó de la extinción
Pero a la vez en la década de 1970 empezaron los primeros safaris deportivos, se empezó a recaudar unas importantes cuotas por los trofeos. Solo se buscaban animales viejos, machos de trofeo, que ya habían cumplido su ciclo vital y reproductor.
Con las cuotas de abate recaudadas por sus trofeos, se pagaron unas campañas de vacunación masiva contra la brucelosis, que entre humanos produce la «fiebre de Malta». El Gobierno levantó la orden de exterminio y se permitió una caza racional, controlada y deportiva de los 50.000 Bufalos que, hoy, viven en la tierra de Arnhem.
Con nuestra cacería, y muchas otras, se salvó del exterminio a otra especie en el mundo. Además habíamos pasados unos días de vacaciones, en las playas más exóticas, salvajes y bonitas que he visto en mi vida.
- Roque Armada es director de Armada Expediciones y de la Escuelas de Tiro de Trofeo e Iberalia TV