Imagen de recurso de carne
La carne de Brasil deja de entrar en la UE cuatro meses después de la aplicación del acuerdo con Mercosur
Las diferencias entre la normativa laboral y sanitaria que rige en las explotaciones europeas y las del bloque de Mercosur (Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil) han sido el principal obstáculo para el establecimiento de una alianza que funciona de manera provisional desde mayo de 2026.
Después de décadas de negociación, la voluntad de la Unión Europea (UE) por establecer partenariados desembocó en la firma de un trato frontalmente rechazado desde el campo.
La negativa de los agrarios chocó con la insistencia de la Comisión, que aceleró para cerrar el tratado lo antes posible, por lo que aplicó provisionalmente el acuerdo sin someterlo a votación en el Parlamento Europeo.
Unos pocos días después de la entrada en vigor de la preferencia comercial, todavía en mayo de 2026, el Comité Permanente para Plantas, Animales, Alimentos y Piensos de la Comisión Europea anunció el incumplimiento de Brasil de las exigencias regulatorias sobre el uso de antimicrobianos en la producción animal, utilizado para estimular el crecimiento de los ejemplares.
Esta incidencia provocó que la UE añadiese a Brasil a la lista de estados para los que está vetada la importación de carne, determinación que entra en vigor este jueves 3 de septiembre de 2026.
La decisión dio la razón a los ganaderos europeos menos de 15 días después de la aplicación impulsada desde la institución presidida por Ursula von der Leyen; sin embargo, los agrarios reprochan la ventana de cuatro meses que ha concedido la Comisión a Brasil.
«¿Quién se va a hacer responsable de los perjuicios para la salud que hasta ahora se hayan podido ocasionar si se demuestra que estos productos no cumplían las normas europeas?», condenan en la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos. «Lo que está sobre la mesa hoy ya estaba flotando en el ambiente antes del 1 de mayo y, a pesar de todo, se decidió seguir adelante con la aplicación provisional del acuerdo», añaden.
La organización recuerda que ya había alertado públicamente de la gravedad de esta situación antes de la entrada en aplicación provisional del acuerdo y había reclamado que no se avanzara sin contar previamente con garantías suficientes y sin disponer de mecanismos eficaces para asegurar una verdadera reciprocidad.
Unión de Uniones señala que los efectos del trato ya se estarían trasladando al mercado de vacuno de carne, ya que en determinadas lonjas estatales se están registrando caídas de entre el 10 % y el 13 % respecto a los niveles anteriores a la entrada en vigor provisional, «en un contexto en el que algunos operadores de los eslabones superiores de la cadena estarían utilizando la nueva situación comercial como argumento de presión para intentar reducir los precios percibidos por los productores».
Los ganaderos lamentan las prisas por poner en marcha UE-Mercosur, cuando a su juicio todavía existían dudas importantes. Unión de Uniones reclama que la Comisión realice un seguimiento exhaustivo de los efectos del acuerdo sobre los mercados agrarios europeos y que los mecanismos de salvaguardia se activen con rapidez cuando exista riesgo de perjuicio para los productores.