Caza con galgos en EspañaEuropa Press

Los cazadores, en armas contra TVE por atribuirles el sacrificio de 80.000 galgos sin mencionar fuentes

Denuncian el impacto reputacional sufrido al situar la actividad cinegética como origen de los supuestos sucesos

«para miles de estos animales el infierno comienza cuando termina la temporada de caza». Esta es la introducción que hace Dog House, el programa emitido por TVE en el que Chenoa es presentadora, sobre la problemática que sufren los galgos y para la que, de manera infundada, señalan directamente a los cazadores como responsables del abandono y muerte de miles de estos ejemplares.

«Casi 80.000 galgos son sacrificados cada año en nuestro país», destaca en la cadena pública una información que, tal y como reprocha la Federación Andaluza de Caza, no solo no se corresponde con la realidad, sino que «se utiliza dentro de un relato que vincula directamente a la actividad cinegética con una supuesta eliminación masiva de animales una vez finalizada la temporada de caza».

Esta sentencia ha provocado un rechazo total entre los cazadores, que consideran que «el espectador recibe la impresión de que existe una práctica generalizada entre los cazadores consistente en desprenderse de los galgos mediante su sacrificio cuando dejan de ser útiles para la actividad cinegética».

Los cazadores advierten que el programa no identifica la fuente de la que proceden esos supuestos 80.000 perros. «No cita ningún estudio, registro administrativo, estadística oficial, investigación judicial, informe policial o trabajo académico que permita verificarla y tampoco explica la metodología mediante la cual se habría obtenido», subraya la Federación Andaluza de Caza, que no cuestiona que puedan existir casos de abandono, maltrato o prácticas ilegales que deban ser investigados y perseguidos, pero sí que sean utilizados «para construir una caracterización general de los cazadores y de la actividad cinegética, especialmente cuando no se aportan datos que permitan establecer esa relación causal con carácter general».

Según el Estudio sobre la gestión de la protección animal en España elaborado por la Dirección General de Derechos de los Animales en 2025, se produjeron 18.764 entradas de perros en los centros analizados. De esas entradas, el 81,1 % corresponde a animales perdidos o abandonados. En cuanto al tipo de perro, el 12,9 % corresponde a razas de caza y solo 2,8 % a galgos.

«Estos datos no permiten sostener, ni remotamente, la existencia de una cifra anual de 80.000 galgos sacrificados como consecuencia de la finalización de la temporada de caza», replica el ente federativo.

Para los cazadores, la gravedad es mayor al tratarse de TVE: «No es un medio privado que pueda limitarse a reproducir una determinada narrativa sin explicar sus fuentes. Su condición de medio público le exige un especial compromiso con el rigor, la pluralidad, la imparcialidad y el contraste de la información. Resulta especialmente preocupante que una afirmación de enorme impacto reputacional se difunda sin fuente identificada y se inserte dentro de un relato que presenta la caza como origen de ese supuesto fenómeno».

La Federación Andaluza de Caza insiste en que todo caso de maltrato o abandono animal debe ser denunciado e investigado y reclama «que un medio público no presente como hecho una cifra de enorme trascendencia social sin identificar su origen, que no convierta casos particulares en una acusación general contra todo un colectivo y que contraste las afirmaciones que afectan directamente a la reputación de cientos de miles de ciudadanos que desarrollan una actividad legal».

Los representantes de los cazadores han solicitado por carta a Beatriz Ariño, Defensora de la Audiencia que examine esta pieza «con especial atención» y que determine si la información difundida por RTVE cumple los estándares que deben exigirse a un servicio público de comunicación: «Si se constata que la cifra difundida carece de respaldo suficiente o que la pieza no cumple los estándares de rigor y pluralidad exigibles a RTVE, se adopten las medidas de rectificación, aclaración o contextualización que correspondan, con una visibilidad adecuada y equivalente a la de la información originalmente difundida».