Campo de trigo
La subida de precio del cereal no sirve: «La cotización está un 30 % por debajo de la rentabilidad»
«un mercado que se mueve a golpe de conflictos no da al sector la certidumbre que necesita para planificar sus siembras, sus inversiones y sus costes». Esta es la sensación que transmiten los agricultores desde los campos de trigo, cebada y cereal, donde el incremento de precio registrado en los últimos meses se antoja insuficiente.
Los agricultores subrayan la necesidad de estabilidad para rentabilizar unas cosechas que, según indica Asaja, cotizan «entre un 30 % y un 40% por debajo de los 300 euros por tonelada que marcan la rentabilidad en un año normal».
Detrás del alza está la guerra, que dificulta las ventas de Rusia y Ucrania, la sequía en Europa, donde la Comisión Europea prevé 262,8 millones de toneladas de cereal en la UE, un 9,3% menos que en 2025, y la evolución de las producciones mundiales. Para Asaja, la inestabilidad geopolítica no es un factor fiable ni cómodo para asegurar un futuro rentable: «Lo que hoy sube los precios puede hundirlos mañana. El sector necesita estabilidad y tendencias constantes».
El repunte del precio del cereal del 12 % registrado desde julio como consecuencia de la inestabilidad política, la sequía en Europa y la evolución de las producciones mundiales no sirve a los agrarios. Este año, ni siquiera con los precios próximos a los 300 euros por tonelada se podría hablar de beneficios, ya que la producción ha caído en torno a un 30 %.
«El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación estima 14,5 millones de toneladas de cereal de invierno, frente a más de 22 millones en 2025. En Castilla y León la caída llega al 42 %, con pérdidas de más de 300 millones de euros para los cerealistas. Una subida del 12 % no compensa una merma del 30%: el ingreso por hectárea aproximadamente un 20 % por debajo del de una cosecha normal a precios de julio», recoge Asaja.
La organización profesional agraria denuncia la inacción del Gobierno para solucionar el problema de fondo: las importaciones de países que trabajan con una normativa laboral y de aplicación de fitosanitarios que permite alcanzar precios inferiores que, posteriormente, hunden la cotización en origen en el campo español
Los agrarios reclama control de las importaciones y cláusulas espejo, cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria para no vender por debajo de costes, rebaja del coste de fertilizantes y energía y módulo cero en el IRPF para el cereal. «El cereal es estratégico para la alimentación, la ganadería y el medio rural, y su futuro exige precios que cubran costes y un marco estable», indican.