La cesta de la compra

Bien sea para grupos que den luz en las perreras o para el transporte, el litro de combustible está más caro que el de vino a granel. ¡Es una locura!

Act. 06 oct. 2026 - 09:25

Hace muchos años ya... En el tope esperando a la furgoneta. Rehala homogénea y bien mantenida

Hace muchos años ya... En el tope esperando a la furgoneta. Rehala homogénea y bien mantenidaCedida por el autor

Ver, leer o escuchar el parte hoy en día se ha convertido en una actividad de riesgo, no apta para corazones sensibles o almas atormentadas. Hay que dosificar y filtrar la información.

Marco político nacional aparte, entre invasiones, collares y corruptelas, tenemos suficiente. Saliéndonos de eso, no mejora y la matraca es constante: conflicto en Oriente Medio, Estrecho de Ormuz, crisis energética, encarecimiento de las materias primas, depredadora presión fiscal, inflación, el coste de la cesta de la compra disparándose sin freno... Todo sube menos lo que tiene que subir, lo que nos deja en una situación difícil y con mucha incertidumbre.

La macro influye en la micro, así que, una vez pagadas las letras, los recibos y hecha la compra de casa, tenemos que centrarnos en los perros. ¿Cómo lo vamos a hacer?

Las rehalas llevan tiempo cobrando una miseria. La asignación por el alquiler está en 250 euros. Algunos lo han subido hasta 300 euros, pero no es suficiente. Esta cantidad equivale a 50.000 pesetas, que es lo que antaño se pagaba a una rehala. Además, se le daba de desayunar, de comer y a la propina, le acompañaba un taco que incluía un paquete de tabaco y un saco de pan duro para los perros. Claramente, la consideración y el trato han cambiado. Ahora, con un nivel de gasto infinitamente superior, se cobra menos y el trato es ínfimo. Nada nuevo bajo el sol, pero, sin duda, el panorama actual lo acentúa.

Alimentación

Los perros comen todos los días. En veda, podemos capear con algunas alternativas al pienso, pero, en temporada, no queda más remedio que recurrir al pienso de alta energía.

La combinación de pollo y pan, es decir, proteína e hidrato, podría suplir un poco lo anterior, pero el pollo se ha convertido, casi, en un artículo de lujo y el pan que no se vende, por ley, se retira para ser destinado a distintos usos.

Quique, el Cordobés, mira mucho la alimentación de sus perros desde pequeños. Una vez destetados, no falta buen pienso de cachorro a tolva, que es como se crían bien.

Quique, el Cordobés, mira mucho la alimentación de sus perros desde pequeños. Una vez destetados, no falta buen pienso de cachorro a tolva, que es como se crían bien.Cedida por Quique Melero

¿Qué damos de comer entonces? Cada uno se busca la vida de la mejor manera que puede para, en base a lo que su bolsillo permite, dar lo mejor a sus perros, pero se está convirtiendo en misión imposible. Y en esta partida no cabe recorte.

Combustible

Bien sea para grupos que den luz en las perreras o para el transporte, el litro de combustible está más caro que el de vino a granel. ¡Es una locura!

Dicen que no hay mal que cien años dure, pero a ver qué bolsillo aguanta esto con una furgoneta cargada de perros, el mal estado de las carreteras, etc. Tener una montería a una hora de distancia es para planteárselo. Y eso, si no perdemos perros y hay que volver… Lo peor es que en el precio final va un 40% de impuestos. Difícil economizar aquí.

Veterinario y atenciones sanitarias

Desde desparasitaciones, vacunaciones, medicamentos de todo tipo, suplementación, material quirúrgico y profiláctico, operaciones, tratamientos… Hasta los requisitos veterinarios legales de vacunación antirrábica, microchips, cartillas y certificados, pasando por productos detergentes, desinfectantes, desparasitadores e insecticidas. Todo es cada vez más difícil de conseguir y los precios cotizan al alza.

La capacidad de ahorro no existe pues todo es imprescindible.

Vacunas. Ya sean polivalentes, de la rabia, etc., son esenciales para nuestros perros

Vacunas. Ya sean polivalentes, de la rabia, etc., son esenciales para nuestros perrosCedida por el autor

Licencias, seguros, ITV…

Todo requisito exigido por la Administración para el establecimiento y desarrollo de la actividad. El aparato burocrático en España esta sobredimensionado y, por ende, es caro de mantener. Cada año hay nuevos requisitos y suele ser más costoso.

Este año, sin embargo, agradecemos el alivio con las autonomías que se han unido a la licencia interautonómica. Ahorramos unos euros y quitamos unos papeles.

Antiguamente, existió una licencia única de caza en España. La de rehala, para todo el territorio patrio, costaba 5.000 pesetas, es decir, 30 euros. Esto sí que sería un alivio económico y administrativo. Ojalá siga la tendencia y lo logremos pronto.

Otros gastos

Mantenimiento de las perreras, del vehículo en el que se transporten los perros, del material que utilizan ellos y nosotros. Una larga lista que hay que arreglar o sustituir y que tampoco está exenta del aumento de los precios.

Hoteles y restaurantes. Cuando se pernocta en víspera de alguna montería o algunos no cuentan con los perreros para comer. La factura se sigue engrosando... Y, a temor de ser repetitivo, es muy difícil hacer economías.

Y eso que no se suman las innumerables horas de trabajo que cada uno emplea. Se asumen, pues esto se tiene y se hace por devoción a los perros. Pero es algo de lo que, al menos, se tiene que ser consciente.

Hay mucho más detrás de esa rehala que hemos llamado, ¿verdad? Y todo está muy caro y no parece que vaya a corregir. Por ello, respetemos a esas personas y recompensemos el valor que su trabajo y desvelos suponen. Si todo sube, ¿por qué esto no ha de subir?

Dudemos de aquellos que se ofrecen para ir a montear por cantidades mucho menores o incluso gratis. Hay que desconfiar de su capacidad y destreza, de las condiciones de salubridad de sus perros, de la legalidad de su actividad… Incluso de sus intenciones. No olvidemos que «gratis» murió.

Un pago justo y acorde a la situación actual, unido a un trato adecuado, supone que los perreros se sentirán queridos y sabrán que se reconoce su trabajo. ¿Y qué trae consigo eso? Perreros motivados y capaces, perros fuertes, bien alimentados y en condiciones óptimas. Es decir, más calidad. Al final del día, el incremento sobre el coste total es prácticamente despreciable. Quien organice una montería, debe tomarlo como una inversión. Estoy convencido de que obtendrán rentabilidad. Sin embargo, la persona que no sepa recompensar el trabajo realizado durante el año para el servicio prestado en un día, no puede exigir y será cómplice del saqueo que está sufriendo la montería.

Las rehalas sostienen el arte del monteo, y no hay alternativa a ellas. Si esto sigue así, es probable que caiga la rehala y con ella, lo hará la montería.

  • Diego Gómez-Arroyo Oriol es perrero

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