El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (2d), y el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas (d)
La maniobra electoral de Pedro Sánchez fulmina el retiro dorado ansiado por Planas
El adelanto electoral ejecutado a la desesperada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pillado con el pie cambiado a uno de sus hombres de absoluta confianza.
La urgencia del dirigente socialista por acudir a las urnas tras la decisión del Tribunal Supremo de paralizar el voto para nacionalizados por la ley de nietos esconde una importante maniobra para permanecer en la Moncloa, ya que, ahora que hay elecciones convocadas, la Ley Orgánica del Régimen Electoral General establece que el censo será «el cerrado el día primero del segundo mes anterior a la convocatoria». Es decir, el del pasado 1 de agosto, en el que figuraban aproximadamente medio millón de descendientes de españoles que consiguieron la nacionalidad a través de la ley de nietos.
Este acelerón en el calendario electoral –perpetrado con el objetivo de influir en el censo– deja muy debilitadas las opciones del ministro de Agricultura que ha acompañado a Sánchez desde su llegada al gobierno en 2018, Luis Planas, que había calculado un salto a la dirección general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) como retiro dorado. El nuevo escenario, con elecciones en España el 29 de noviembre y la decisión sobre la FAO para mitad de 2027, deja muy tocadas las opciones del ahora ministro de Agricultura.
El paso de Planas a la FAO nunca fue el idóneo. La candidatura fue reprochada desde el comienzo por Italia, que había postulado previamente a Maurizio Martina, exsecretario del Partido Demócrata (PD), socio en Europa del Partido Socialista, ministro de Agricultura entre 2014 y 2018, y actualmente vicedirector de la FAO.
El movimiento de Planas se vio como una jugada de Sánchez para colocar a su ministro en el organismo, algo que se antoja muy complicado con el panorama electoral del 29 de noviembre.
«Soy el candidato apoyado por el Gobierno español. Si podemos ponernos de acuerdo a nivel europeo, sería bueno, sumaríamos más esfuerzos», defendió Planas tras la confirmación oficial de su candidatura. Esta afirmación ha volado por los aires tras el anuncio de unas elecciones que, si finalizan tal y como apuntan las encuestas, darían lugar a la formación de un nuevo Ejecutivo que no impulsaría la candidatura del actual ministro de Agricultura.
«Planas no tienen ningún amigo en el PP. En el partido no quedan puentes con nadie del gobierno, y con Planas menos. No es la persona más querida por nuestros agricultores, ni el que más haya favorecido al campo español. Se dejó quitar 5.000 millones de euros en la PAC (Política Agraria Común) cuando más dinero había y se conformó con un 1 % de los Fondos Next Generation para Agricultura», apuntan fuentes del PP, la formación que previsiblemente encabezaría un nuevo gobierno en España y desde la que, en caso de que se llegue a la situación, se descartan los esfuerzos para que Planas se haga con la dirección general de la FAO.
Los vínculos que en algún momento tuvo Planas en el PP forman parte de otra época, concretamente de cuando era Consejero de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía (2012-2013) y apoyó la reforma de la PAC liderada por el popular Miguel Arias Cañete como ministro de Agricultura para el periodo 2014-2020.
«Eso generó una polémica brutal en el PSOE en Andalucía. Imagínese ahora un consejero socialista apoyando a un ministro del PP en contra de la voluntad del partido. La sospechas de entonces, confirmadas con el tiempo, es que había un pacto entre Arias Cañete y Planas, que siempre se han llevado muy bien. Si Planas apoyaba a Cañete en las reforma de la PAC, éste favorecería a que el PP mantuviera en el puesto de directora de la oficina en Madrid de la Organización Internacional de Migraciones (OIM) a María Jesús Herrera, esposa de Planas que accedió al cargo en el Gobierno de Zapatero y que todavía ostenta», explica en conversación con El Debate un exdirigente de una de las principales organizaciones agrarias que vivió de cerca estos movimientos.
Además, para redondear el trato, a su salida de la Junta, «Arias Cañete le ayudaría a buscar sitio en Bruselas, donde pasó varios años como Secretario general del Comité Económico y Social de la UE (2014-2018) antes de ser ministro con Sánchez».
Las fuentes del PP mencionadas destacan que el candidato mejor posicionado para dirigir la FAO es Phil Hogan, excomisario de Agricultura irlandés. «Hizo una labor muy destacada. Ayudó mucho a España a recuperar todo lo que había dejado perder Zapatero en la PAC. Es un perfil muy potente», recalcan desde el PP, donde descartan cualquier tipo de respaldo para que Planas alcance su ansiado puesto en la FAO.