Producción de aceite de oliva en una almazara.Europa Press

Las dudas en la norma que permite a los agricultores guardar el 20 % del aceite de oliva para salvar su precio

Los productores defienden que el único inconveniente lo tiene la industria, que «limitará su almacenaje y no podrá especular como hace habitualmente»

La campaña de aceite de oliva 2026/2027 apunta alto. Así lo estima el primer aforo elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, que cuantifica en 1,6 millones de toneladas la producción nacional.

La positividad de la cosecha se topa con un problema denunciado repetidamente en el campo –este año con más insistencia–: la falta de precio en origen.

La acumulación de aceite de oliva en las almazaras, en coherencia con la ley de la oferta y la demanda, da motivos a la industria para hundir el precio que pagan a los agrarios por el oro líquido; sin embargo, desde las explotaciones aseveran que esta presión se da de manera injustificada, ya que durante la temporada 2025/2026 hubo menos aceite de oliva que en la referencia anterior y el precio en origen cayó.

Las buenas previsiones productivas han empujado a los agricultores a movilizarse en busca de precios suficientes para cubrir el coste sus cultivos y obtener beneficios. Las cotizaciones actuales, con el virgen extra a 3,30 euros por kilo y el lampante a 2,90 euros por kilo, se sitúan por debajo de los costes de producción de la mayoría de las explotaciones, por lo que las organizaciones profesionales agrarias Asaja, COAG y UPA y Cooperativas Agro-alimentarias de España han solicitado al Ministerio de Agricultura la publicación de la norma de comercialización del aceite de oliva para la campaña 2026/27, que con la aplicación del artículo 167 bis del Reglamento (UE) nº 1308/2013.

Esta norma permite hacer una retirada de hasta un 20 % de la producción de manera excepcional para mejorar la estabilidad del mercado y proporcionar mejores valores a los agrarios. Para activarse, la condición indispensable es que el nivel de existencias al inicio de la campaña alcance el 120  % del nivel medio de este sumatorio en las seis campañas anteriores, algo que con las 1,6 millones de toneladas previstas y las alrededor de 375.000 de enlace se cumplirá.

«Según mis cálculos y con los datos actuales, la retirada será un 13-14 %», señala en conversación con El Debate Francisco Elvira, responsable de Olivar de COAG. El agricultor indica que la retirada debería permitir que los precios no bajaran, «aunque tenemos el problema de que ahora son una ruina».

La herramienta ha sido alabada desde el olivar, donde esperan la confirmación del Ministerio. «Los agricultores estamos contentos con la retirada porque bajan las existencias y así suben los precios en origen. La industria se está moviendo para generar dudas y dar inseguridad sobre su efecto, pero es una pugna para intentar pagar lo menos posible por el aceite», advierte Elvira.

Fuentes de la industria envasadora han explicado a EFE que el mecanismo, «lejos de resolver la situación no es el más adecuado por ser complejo» y abrir una serie de incógnitas, como qué hacer con la producción que luego deba volver al mercado.

El dirigente de COAG cuestiona ese argumento: "La retirada puede tener sus contras si no controlas fronteras y la falta de transparencia alrededor de la formación del precio del aceite de oliva continúa. Si se eso se permite, España se va a convertir en el almacén de aceite a nivel mundial. Pero es que a día de hoy ya lo somos.

Elvira insiste en las bondades de la norma de comercialización del aceite de oliva: «No hay que tener miedo. El aceite que queda ahora está en principalmente en Jaén, algo en Córdoba y otro poco en Granada. La única diferencia va a ser que el enlace, en vez de concentrarse en Jaén, Córdoba y Granada, se va a almacenar por todo el país con el porcentaje que toque de manera equiparada. El problema será para la industria, que limitará su almacenaje y no podrá especular como hace habitualmente», concluye el olivarero.