Una pancarta contra el acuerdo con Mercosur en la manifestación celebrada en BruselasPablo Ojer

Una Europa dividida discute a cara de perro si recorta la PAC en los próximos Presupuestos

Las cuentas de los próximos años 2028 a 2034 son la cuestión principal del Consejo Europeo que se inicia este jueves en Bruselas

Después de un año desastroso para la gente del campo, con unos combustibles, y la energía en general, que se ha disparado sobre todo a raíz del estallido de la crisis de Oriente Medio el pasado mes de febrero, y en el que Bruselas ha alcanzado acuerdos comerciales como el de Mercosur que ha sido rechazado «de plano» por los agricultores puesto que facilitará la entrada en Europa de productos extranjeros a precio más bajo, la Unión Europea negocia este jueves y viernes si dar la puntilla al sector agrícola por la negociación de los Presupuestos plurianuales 2028-2034 que marcarán hacia dónde se encamina la Política Agraria Común (PAC) de los próximos siete años.

Los Presupuestos plurianuales 2028-2034 de la Unión Europea será el 'punto estrella' del orden del día del Consejo Europeo que se inicia este jueves en Bruselas y en el que se reunirán los presidentes o jefes de Gobierno de los Veintisiete estados miembros.

Son las cifras que marcarán a qué se destinan los fondos europeos de los próximos siete años aunque, visto todo lo que ha sucedido en los últimos dos años, la interminable guerra de Ucrania, la crisis de Oriente Medio, Groenlandia, las continuas amenazas con los aranceles.... esos siete años se antojan impredecibles.

Pero la Unión Europea se comprometió a aprobar los Presupuestos plurianuales antes de que acabe este año, por lo que el Consejo Europeo de hoy se antoja fundamental para cumplir la palabra dada.

Sin embargo, pocos indicios llevan a pesar que la reunión más importante de los socios de la UE terminará con algún tipo de acuerdo más allá que el de seguir hablando. Y esta incertidumbre estallará de pleno en la gente del campo. Porque uno de los puntos donde parece imposible alcanzar un acuerdo es precisamente en la PAC. Porque en este aspecto, como en otros muchos, Europa parece más dividida que nunca. El norte apuesta por los recortes y el sur quiere incrementar las cuentas.

El semestre pasado, cuando la presidencia de la UE estaba en manos de Chipre, el país mediterráneo propuso una rebaja de los Presupuestos presentados por la Comisión Europea que rebajaba en un 10 % la mayoría de los apartados de dichos Presupuestos, ayudas agrarias incluidas.

Ya entonces los llamados 'países frugales', es decir los más cautos a la hora de planificar el gasto público, con Alemania a la cabeza y seguida de los Países Bajos, Austria, Suecia, Dinamarca y Finlandia, consideraron que el recorte era inferior a sus pretensiones. Así que se esperó a que otro país cogiera el relevo de Chipre.

E Irlanda presentó el pasado sábado unos nuevos Presupuestos que rebajaba en 141.000 millones de euros, un 8 %, las pretensiones iniciales pero sin tocar ni un céntimo de la PAC.

Apenas tardaron unas horas en decaer estos presupuestos ya que el canciller Friedrich Merz consideró desde el primer momento que los recortes «no son suficientes» y que el presupuesto sigue siendo inaccesible para los países que pagan la mayor parte de la financiación. Los 'estados frugales' acumulan el 40 % de las aportaciones anuales a Europa.

Pero en el lado contrario están los demás países que, no solo no rechazan las medidas solicitadas por Alemania, sino que también piden que no se lleve a cabo ningún tipo de recorte. Porque lo que está en juego es la supervivencia de los médicos y, con ellos, los presupuestos dedicados al sector primario.

1.500 millones anuales menos

Solo si se aprobara la propuesta de la Comisión Europea, sin hacer caso a Alemania, la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) estima que España podría pasar de recibir unos 6.800 millones de euros anuales a contar con alrededor de 5.300 millones garantizados. Además, recuerdan que no solo se reducirían esas ayudas, sino que ésta se extendería durante siete años. Es decir, a la pérdida inicial de ayudas agrícolas por la reducción de los Presupuestos, también bajaría el poder adquisitivo por el incremento de los precios de la producción y con unos combustibles y una energía que no se sabe hasta dónde pueden subir.

Y, claro, tanto el grupo de los 'países frugales' como el grupo de los países del sur reacios a cualquier recorte, tienen poder suficiente para bloquear la negociación. Por lo que se vislumbra un Consejo Europeo con largas negociaciones y escasas esperanzas para los agricultores.