Irán denuncia que Estados Unidos aún no ha concedido visado a parte de su delegación a una semana del MundialEuropa Press

Irán denuncia que Estados Unidos aún no ha concedido visado a parte de su delegación a una semana del Mundial

Teherán denuncia que quince integrantes del cuerpo técnico y directivo siguen sin autorización para entrar en EE.UU. y pide la intervención de la FIFA ante unas restricciones que considera contrarias al espíritu del torneo

A poco más de una semana del inicio de la Copa del Mundo de 2026, Irán ha denunciado que varios integrantes de su delegación siguen sin recibir autorización para entrar en Estados Unidos, país que acogerá los encuentros de la fase de grupos del combinado asiático junto a México y Canadá.

El embajador iraní en México, Abolfazl Pasandideh, aseguró este sábado que quince miembros de la selección, entre integrantes del cuerpo técnico y directivo, continúan a la espera de sus visados, sin que las autoridades estadounidenses hayan explicado los motivos de la demora.

«Algunos miembros de la delegación continúan sin recibir sus visas», lamentó el diplomático durante una conferencia de prensa en la que avanzó que Teherán solicitará la intervención de la FIFA para tratar de resolver la situación.

La denuncia llega después de que el embajador de Estados Unidos en Turquía, Tom Barrack, anunciara el viernes la emisión de los visados para la selección iraní. Sin embargo, medios iraníes precisaron posteriormente que la autorización no se ha extendido a todos los integrantes de la expedición.

La agencia Tasnim informó de que todos los futbolistas disponen ya de permiso para acceder a territorio estadounidense, pero no ocurre lo mismo con varios responsables de la Federación Iraní de Fútbol (FFI). Entre quienes siguen pendientes de autorización figuran el secretario general de la federación, Hedayat Mombini; el director ejecutivo de la selección, Mehdi Kharati; el director de comunicación, Mohsen Motamedkia, y representantes del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní.

Una concentración marcada por las restricciones

Pasandideh explicó que la selección iraní establecerá su base de operaciones en la ciudad mexicana de Tijuana, desde donde viajará por vía aérea para disputar sus encuentros en Estados Unidos y regresará posteriormente a territorio mexicano.

Según detalló el embajador, los miembros de la delegación que sí han recibido autorización disponen de permisos limitados que únicamente les permiten entrar en Estados Unidos durante el tiempo necesario para disputar los partidos y abandonar el país ese mismo día.

A juicio del representante iraní, estas restricciones sitúan a su selección en una posición de desventaja respecto a otros equipos que podrán concentrarse cerca de sus sedes y reducir significativamente los desplazamientos. «Es un desafío para nuestros jugadores», afirmó, en referencia al desgaste físico y logístico que supondrá cruzar constantemente la frontera.

Petición de intervención a la FIFA

Las autoridades iraníes sostienen que las limitaciones migratorias entran en conflicto con los compromisos habitualmente asumidos por los países anfitriones de grandes competiciones deportivas y han solicitado la mediación de la FIFA para garantizar la igualdad de condiciones para todas las selecciones clasificadas.

Pasandideh reconoció que el organismo rector del fútbol mundial ha realizado esfuerzos para facilitar la participación de Irán, aunque advirtió que la ausencia de miembros clave del cuerpo técnico y de la estructura federativa podría afectar a la preparación y rendimiento del equipo durante el torneo.

El embajador también agradeció públicamente la colaboración de México y destacó especialmente el apoyo brindado por la presidenta Claudia Sheinbaum, la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, y las autoridades de Tijuana, ciudad que calificó como un entorno seguro y acogedor para la expedición iraní.

Un desafío político para el Mundial

La controversia se produce en un contexto de persistentes tensiones entre Washington y Teherán, marcadas por años de enfrentamientos diplomáticos, sanciones económicas y conflictos indirectos en distintos escenarios internacionales.

Además, Pasandideh recordó que la selección iraní también ha afrontado dificultades para organizar partidos de preparación antes del torneo.

Irán debutará el próximo 15 de junio frente a Nueva Zelanda dentro del Grupo G, en el que también figuran Bélgica y Egipto. Los dos primeros encuentros se disputarán en Los Ángeles y el tercero en Seattle, todos ellos en territorio estadounidense.

A pocos días del comienzo del campeonato, el caso iraní se ha convertido en uno de los principales desafíos políticos que afronta la FIFA en una competición llamada a reunir a selecciones de todo el mundo en un contexto internacional especialmente complejo.

«Buscamos paz y amistad con todo el mundo», concluyó el embajador iraní.